QUITO (Agencia ANE).-Las políticas migratorias, los acuerdos multilaterales y los decretos presidenciales amenazan el derecho humano a la migración y al l mismo tiempo, los grupos criminales, las redes de trata y las extorsiones a lo largo de las rutas migratorias se han fortalecido y consolidado. Así mismo el documento destaca que existe una marcada dificultad de reinserción en los lugares de origen, principalmente para los menores, debido a la falta de flexibilidad en los programas de estudios, a la complejidad y al coste de los trámites de traducción y regularización de documentos. Una situación particular es la de los menores mexicanos que, junto con sus familias, se sienten extranjeros en su propia patria.
Los obispos, los sacerdotes y todos los agentes pastorales de la Movilidad Humana se han comprometido a acercarse y a situar en el centro de la acción pastoral a quienes huyen de sus lugares de origen por motivos de supervivencia, a quienes hoy se ven obligados a regresar y a todos aquellos que ven ofendida su dignidad al buscar mejores condiciones de vida.Recordando las palabras del Papa, concluyeron: "Cada uno de nosotros, a lo largo de la vida, puede encontrarse sano o enfermo, con trabajo o sin él, en su patria o en tierra extranjera. Su dignidad, sin embargo, es siempre la misma, la de una criatura querida y amada por Dios".