Los datos señalan que en la provincia del Guayas hubo 40 homicidios; Los Ríos 13; Manabí 8; Sucumbíos 6; El Oro 4; Pichincha 4 y Esmeraldas. En Santa Elena y Santo Domingo no se registraron muertes violentas; mientras que solo hubo 1 en el Cantón La Troncal, provincia de Cañar.
Según los informes en ese lapso hubo un decremento de muertes violentas del 15%, en relación al mismo periodo del año 2025.
De acuerdo con dichos informes Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha,Esmeraldas, Santo Domingo y Sucumbíos concentran el 90% de violencia a nivel nacional y el 86,70% de delincuencia. Guayas concentra la mayor incidencia, lo que confirma su condición de epicentro de la violencia letal.
En la Región Costa la violencia homicida se concentra en polos urbanos y portuarios vinculados a economías ilícitas y dinámicas de criminalidad organizada.La situación es más compleja debido a la capacidad adaptativa y de reproducción territorial de los grupos criminales, señalan los informes.
Los hechos violentos y la movilidad criminal se produce en la franja horaria comprendida entre 23h00 y 05h00.Las organizaciones criminales aprovechan la oscuridad, la menor circulación legítima, la reducción de la vigilancia social y la disminución de control visual para ejecutar homicidios,sicariatos; desplazar armamento, realizar abastecimiento logístico y movilizar drogas, precisa el análisis.
El documento señala que este despliegue delincuencial permite concluir que la persistencia de la violencia no obedece a inacción estatal, sino a la capacidad de adaptación y recomposición del fenómeno criminal. En horario diurno, la alta movilidad legítima y la saturación del espacio urbano reducen la eficacia del control selectivo y facilitan que actores criminales oculten desplazamientos ilícitos entre flujos civiles. Bajo estas condiciones, patrullajes, retenes y controles convencionales, aunque necesarios, no alcanzan por sí solos un nivel suficiente de afectación sobre la franja temporal de mayor ventaja operacional para la criminalidad organizada.
Por ello, la restricción focalizada del tránsito entre 23h00 y 05h00 resulta necesaria como complemento constitucionalmente admisible de las medidas ordinarias, al incidir directamente en la ventana temporal de mayor rentabilidad operativa para las estructuras criminales y permitir al Estado concentrar recursos, controles y capacidades en un espacio horario crítico con menor afectación a la circulación legítima de la población.
Bajo estos argumentos se dispuso el toque de queda desde el lunes 3 de mayo en las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, así como en los cantones de La Maná (Cotopaxi), Las Naves (Bolívar) y Echeandía (Bolívar) y La Troncal (Cañar).
Según el decreto expedido por el presidente Daniel Noboa, con la medida se busca disminuir los riesgos en contra de la población civil y básicamente facilitar operaciones de control. Esta constituye la medida menos lesiva disponible con capacidad real de potenciar la eficacia estatal sobre el patrón nocturno de violencia y movilidad criminal .
QUITO (Agencia ANE).- Entre el