La irrupcíón policial fue impulsada por la Corte Nacional de Justicia que además ventila otro proceso por apropiación de los recursos públicos destinados a la reconstrucción de las provincias de Manabí y Esmeraldas, destruidas por un terremoto en el año 2026.
La reunión del Consejo ha sido pedida por el gobierno ecuatoriano. La OEA, entre tanto llamó al diálogo entre las partes para resolver sus diferencias, en base a los principios consagrados en el derecho internacional, como el respeto a la soberanía, la solución pacífica de las controversias, la coexistencia pacífica de los Estados, la renuncia a recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza para dirimir los conflictos y el fiel y estricto cumplimiento de los tratados internacionales, entre ellos los que garantizan el Derecho de Asilo.
Entre tanto este domingo, 18 funcionarios de la embajada, abandonaron Quito en un vuelo comercial, una vez que se hizo efectivo el rompimiento indefinido de las relaciones diplomáticas por la captura de Glas que, la justicia lo considera un delincuente.
La irrupción policial a la sede de la Embajada impidió que Glas huya en un avión militar mexicano que había sido enviado para supuestamente transportar a la embajadora a su país, luego de ser declarada persona non grata y tras la ruptura de las relaciones diplomáticas.
Glas recluido en la cárcel La Roca de Guayaquil, espera que un habeas corpus lo libere. La audiencia está programada para esta semana.
El movimiento Revolución Ciudadana al que pertenece el sentenciado ha condenado la incursión policial y se ha limitado a condenar la medida policial a través de las redes sociales, al parecer porque han aceptado que no pueden defender lo indefendible como fueron los actos de corrupción de su coideario y más bien los dardos apuntan a cuestionar la política internacional adoptada por el Presidente Noboa sobre el asilo político.
WASHINGTON(Agencia Ane)._ ¨El Consejo Permanente de la OEA se reunirá este martes para conocer el conflicto diplomático entre Ecuador y México, tras una irrupción policial a la sede diplomática en Quito para capturar al exvicepresidente Jorge Glas Espinel, sentenciado a ocho años de cárcel por los delitos de cohecho, asociación ilícita y peculado.