Los reportes de las agencias de prensa internacionales, dicen que esta segunda visita de Trump a China - la primera fue durante su anterior mandato - se realiza en un momento en que la credibilidad de Estados Unidos en el escenario internacional se ha visto socavada.
El mandatario norteamericano llegó acompañado de varios empresarios, entre ellos Elon Musk,el jefe de Tesla y SpaceX , los jefes de Apple y Boeing, Tim Cook y Kelly Ortberg, y Jensen Huang, de chips Nvidia.
“¡Le pediré al presidente Xi, un líder excepcional, que abra China para que estas personas brillantes puedan hacer su magia y ayudar a elevar la República Popular a un nivel aún superior!" escribió el presidente Trump en su red Social Truth, de camino a China.
“China da la bienvenida a la visita de Estado del presidente Trump", dijo el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun. Pekín está dispuesto a "ampliar la cooperación,gestionar disputas y la búsqueda de más estabilidad y certeza en un mundo plagado de cambios y turbulencias.
Según la administración estadounidense, se espera que China, un socio estratégico y económico clave de Irán, utilice su influencia para encontrar una salida a la crisis en el Golfo Pérsico. “Tendremos una larga conversación sobre Irán", dijo Trump a los periodistas, asegurando que no necesitaba la ayuda de nadie en el asunto.
En vísperas de la llegada de Donald Trump, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, pidió a Pakistán que "intensifique" sus esfuerzos de mediación entre Teherán y Washington, según la agencia de noticias Xinhua.
Según los expertos la reunión presidencial se realiza en un momento difícil a nivel nacional para ambas naciones. Donald Trump se enfrenta a unas encuestas catastróficas y a un aumento de la inflación alimentado por la guerra contra Irán. La economía china, por su parte, se enfrenta a un consumo interno débil y a una persistente crisis de deuda en bienes raíces.
Los expertos creen que Xi Jinping se acerca a la cumbre en una posición relativamente fuerte frente a un Donald Trump enredado en Oriente Medio y bajo creciente presión por las elecciones de mitad de mandato estadounidense en noviembre. Pero dicen que no tiene interés en que la situación en el Golfo perdure.
QUITO (Agencia ANE, agencias de prensa internacionales).-El presidente estadounidense