Esta reacción era esperada por Israel tras el bombardeo contra las instalaciones militares y nucleares de Irán en la que incluso fueron muertos Hossein Salami, jefe de la Guardia Revolucionaria, otros altos mandos militares y varios científicos nucleares.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel han identificado recientemente lanzamientos de misiles desde Irán hacia el territorio del Estado de Israel. Los sistemas de defensa están trabajando para interceptar la amenaza”, informó el Ejército hebreo. Por el momento, los servicios de emergencias han atendido a cinco personas heridas, una en estado moderado y las otras cuatro leves.
Irán habría lanzado unos cien drones,según medios de prensa.
En la capital, Jerusalén, se ha pedido a la población que se resguarde en los búnkeres y refugios, tras escucharse algunas intercepciones de misiles. Las escuelas permanecieron cerradas este viernes.
Según han confirmado las agencias de noticias iraníes, son más de un centenar de misiles balísticos los que se han lanzado.
La Guardia Revolucionaria iraní afirma haber llevado a cabo una “respuesta aplastante y precisa contra docenas de objetivos, centros militares y bases aéreas del régimen sionista usurpador”. Tras la intercepción de varios de los misiles, algunos restos han caído en varias zonas de Jordania, sin que por el momento se hayan notificado víctimas.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí se presentó en la televisión para asegurar que “el régimen sionista se ha preparado un destino amargo y doloroso”, en tanto que el portavoz general del Ejército iraní dijo que Israel recibiría una “bofetada contundente” tras el ataque llevado cabo esta madrugada.
El bombardeo israelí se produjo en vísperas de una nueva ronda de conversaciones entre Irán y Estados Unidos, programada para este sábado en Omán.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, condenó los ataques israelíes y pidió detener cualquiera escalada militar en Medio Oriente.
En el Consejo de Seguridad de la ONU circula una carta del Ministro de Asuntos Exteriores, Sayed Abbas Araghchi en la que se condena enérgicamente “los ataques ilegales e imprudentes del régimen israelí contra las instalaciones nucleares iraníes, así como los asesinatos selectivos de altos funcionarios y civiles inocentes”.
La carta califica el bombardeo como “terrorismo de Estado” y destaca las violaciones flagrantes violaciones del derecho internacional.
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafal Grossi informó estar en contacto con las autoridades iraníes, quienes le confirmaron que el centro de enriquecimiento de Natanz había sido impactado sin afectar los niveles de radiación existentes. Las instalaciones de Esfahán y Fordow no fueron agredidas.
“Este acontecimiento es profundamente preocupante (…) He afirmado reiteradamente que las instalaciones nucleares nunca deben ser atacadas, independientemente del contexto o las circunstancias, ya que podrían dañar tanto a las personas como al medio ambiente”, dijo Grossi.
La Junta de Gobernadores del OIEA adoptó una resolución en la que indicaba que Irán había incumplido con las salvaguardias nucleares y que los inspectores no habían podido determinar que el programa nuclear iraní tuviera fines exclusivamente pacíficos.Luego de adoptarse la resolución, Irán hizo pública su intención de abrir una nueva planta de enriquecimiento de uranio y aumentar la producción de material fisionable enriquecido.
Por su lado el gobierno norteamericano, en un corto comunicado, aseguró que no están involucrados en ataques contra Irán y la principal prioridad es proteger a las fuerzas estadounidenses en la región. El Presidente Trump y la Administración han tomado todas las medidas necesarias para proteger a nuestras fuerzas y permanecer en estrecho contacto con nuestros socios regionales. Permítanme ser claro: Irán no debe atacar los intereses o el personal de Estados Unidos", subraya el comunicado.
Israel ratificó que la operación duraría “los días que fueran necesarios para eliminar la amenaza”.