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QUITO (Agencia ANE, agencias de prensa )._ Se cumplió el cuarto día en que miles y drones entran y salen de Israel e Irán, provocando daños cuantiosas y muerte de centenares de civiles en ambos países.
Los expertos en guerra advierten que este conflicto está destinado a durar una semana más o quizá más tiempo. Ambos países ignoran los llamados internacionales para el cese de hostilidades. Israel ha ratificado que continuará atacando hasta destruir el programa de enriquecimiento nuclear de Irán, ya sea por la fuerza o mediante nuevas negociaciones. Irán no planea poner fin voluntariamente al enriquecimiento y ratifica que continuará el proceso de construir una bomba nuclear
La "Operación León Ascendente" (Operation Rising Lion) que comenzó Israel fue rechazada por Irán lanzando misiles que alcanzaron Tel Aviv y otras ciudades al romper el escudo del Domo de Hierro de los israelies.
Un nuevo balance de los daños materiales y humanos, dan cuenta de que en el primer ataque a instalaciones nucleares fueron muertos Fereydoun Abbasi, exjefe de la Organización de Energía Atómica de Irán,Mohammad Mehdi Tehranchi, presidente de la Universidad Islámica Azad, Abdolhamid Minouchehr, científico vinculado al programa de enriquecimiento de uranio,Ahmadreza Zolfaghari, investigador especializado en energía nuclear,Amirhossein Feqhi, experto en tecnologías nucleares avanzadas,Motalleblizadeh, científico vinculado al desarrollo de sistemas balísticos.
Además fueron alcanzados por las bombas Mohammad Hossein Bagheri, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán,Hossein Salami, comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica,Gholam Ali Rashid, comandante del Comando Khatem al-Anbiya, responsable de la respuesta militar de emergencia.
En respuesta Irán contraatacó y hasta ahora dice que hay 300 personas y daños en instalaciones civiles en diferentes partes de país y más de 300 heridos.
Israel dice que está realizando una de las operaciones militares más grandes de la historia. Irán, más vulnerable que nunca, podría optar por una respuesta contenida o escalar el conflicto a nivel regional. Si se ataca infraestructura crítica en terceros países, el riesgo de una guerra regional total es real.
En esta guerra Israel tiene como aliados a Estados Unidos, Egipto y Jordania, países que firmaron tratados de paz, los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Marruecos tras los Acuerdos de Abraham de 2020. Además, mantiene una cooperación informal con Arabia Saudita, especialmente frente a la amenaza común de Irán.
Irán tiene el respaldo de Hezbolá,un movimiento chiita que opera en el sur de Líbano y enfrenta belicamente a Israel. Esta Organización tiene una fuerza estimada de 100.000 combatientes, incluidos reservistas, Hezbolá se ha convertido en una de las mayores amenazas militares para Israel.
Los hutíes, grupo insurgente chiita que opera al norte de Yemen con el apoyo militar de Irán.
Los grupos Hamás y Jihad Islámica que están en la Franja de Gaza. En la zona también se mueve Hamás, que encontró en Irán su aliado más estratégico porque financia sus actividades con unos 80 millones de dólares anuales y les ha provisto de cohetes y drones que han sido fundamentales en su reciente ofensiva.
Aunque China no respalda directamente las acciones militares de Irán o sus aliados (como los hutíes o Hezbollah), sí le da respaldo diplomático y económico, buscando contrarrestar la influencia de EE. UU. en la región.
Irán ha suministrado drones militares a Rusia, lo que ha profundizado sus vínculos estratégicos. También colaboran en energía, tecnología y defensa, aunque históricamente han tenido desconfianzas mutuas. Hoy, su relación es una alianza táctica contra el orden liderado por Occidente.
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