Solo en 2025, más de 190 países y territorios cooperaron a través de la plataforma en línea de notificación previa a la exportación (PEN), vigilando más de 34.000 envíos planificados de precursores de drogas bajo control internacional.
La JIFE advierte que las redes de narcotráfico se están adaptando rápidamente. El tráfico de cocaína sigue siendo el mercado ilícito de drogas de más rápido crecimiento, con un aumento de la producción en América del Sur que impulsa la expansión hacia Asia y África.
En Europa, el tráfico de cocaína hacia Europa Occidental y Central ha "aumentado drásticamente", mientras que la fabricación ilícita de drogas sintéticas continúa expandiéndose.
En América del Norte, las sobredosis de drogas sintéticas disminuyeron un 17% en Canadá y un 27% en Estados Unidos, pero la Junta advirtió que es "demasiado pronto para evaluar si la disminución se convertirá en una tendencia sostenida".
En África, el tráfico de opioides farmacéuticos, incluidos productos de calidad inferior, se describe como el problema más preocupante relacionado con las drogas, mientras que la región de Asia meridional concentra un tercio de los consumidores de opioides estimados en el mundo.La metanfetamina sigue siendo la principal amenaza de las drogas sintéticas en Asia oriental y sudoriental, con incautaciones récord.
Aunque el suministro mundial de analgésicos opioides se mantiene estable, la JIFE destacó las persistentes desigualdades en el acceso a los medicamentos para aliviar el dolor, particularmente en los países de ingresos bajos y medios. Muchos países siguen informando de dificultades para adquirir medicamentos que contienen morfina, y el aumento de la disponibilidad y asequibilidad de las sustancias psicotrópicas sigue siendo una prioridad.
La JIFE es un órgano independiente encargado de supervisar la aplicación de las tres convenciones internacionales de fiscalización de drogas, adoptadas en 1961, 1971 y 1988, que constituyen la columna vertebral del sistema mundial de control de drogas.
En virtud de estos tratados, los gobiernos proporcionan estimaciones e informes estadísticos para supervisar el cultivo, la fabricación y el comercio de sustancias controladas, con el objetivo de garantizar su disponibilidad únicamente para fines médicos y científicos.