La cifra, según la agencia de la ONU, Programa Mundial de Alimentos se ha duplicado en relación a los 135 millones que soportaron hambre en unos 55 países del planeta. El PMA ante este aumento destaca que es "fundamental" mantener los programas de asistencia alimentaria, entre ellos los propios de la Organización, que sirven para ayudar a casi 100 millones de personas vulnerables en todo el planeta.
Los 265 millones de personas que sufrirán hambre aguda viven en los países de ingresos bajos y medios en donde al menos 77 millones sufren las consecuencias de conflictos armados. por el cambio climático 34 millones y por crisis económicas unos 24 millones de personas.Por países se destacan 10: Yemen, la República Democrática del Congo, Afganistán, Venezuela, Etiopía, Sudán del Sur, Siria, Sudán, Nigeria y Haití.
Con la crisis de COVID-19 "no sólo nos enfrentamos a una pandemia de salud mundial, sino también a una catástrofe humanitaria mundial",dijo el Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, David Beasley, quien dijo dio la cifra de 821 millones de personas que se van a la cama con hambre cada noche en todo el mundo."Todavía no hay hambrunas, pero debo advertirles que, si no nos preparamos ahora mismo para asegurar el acceso, evitar la falta de financiación y las interrupciones, podríamos enfrentarnos a múltiples hambrunas de proporciones bíblicas en unos pocos meses", recalcó.
En América Latina el hambre abruma a unos 9.3 millones de personas, mientras en los cuatro países del Corredor Seco centroamericano, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, la sequía ha dejado a 3,2 millones pasando hambre, mientras que en Haití, la crisis política y socioeconómica empeoró la inseguridad alimentaria extrema, con 3,7 millones de personas afectadas.
Además, 1,2 millones de migrantes y refugiados venezolanos en Colombia y Ecuador también sufren hambre aguda.
