DIARIO EXPRESO
6 FEBRERO 90
LAS ENCUESTAS
Javier Simancas C
Las encuestas son el principal instrumento para una investigación social. En los Estados Unidos desde su empleo, esta técnica sirve para medir y conocer el comportamiento y las actitudes políticas de los ciudadanos a favor o contra de demócratas y republicanos.
Este mecanismo de medición social, política, económica, se ha perfeccionado. Hoy por hoy no hay gobierno, líder político, presidente o jefe de Estado, institución pública y privada que ignoren su importancia. Todos contratan los servicios de empresas encuestadoras.
En el país, las encuestas se intensifican en víspera de las elecciones locales y nacionales. Se han dado casos en que muchos aspirantes, antes de correr el riesgo de una aventura electoral y gastar dinero infructuosamente, han acudido a ellas y éstas les ha dado la pauta para renunciar a sus pretensiones de postularse a un cargo de elección popular.
En tiempos de paz política estas investigaciones se circunscriben a mediciones puntuales, coyunturales sobre los acontecimientos y hechos que han conmovido la opinión pública nacional. Nadie discute la validez de los métodos científicos aplicados para esta labor ni tampoco los resultados que tienen,pero lo que está en duda es la intencionalidad política y la manipulación que se hace de estas, especialmente cuando la empresa ha sido identificada con sectores políticos y empresariales.
La falta de idoneidad, y ética de los responsables o de las empresas encuestadoras, es uno de los factores que han restado credibilidad a este tipo de sondeos que durante estos años se han convertido en indispensables.
El presidente de la República ha puesto en tela de duda los resultados de estas mediciones, precisamente, porque sabe que los cuestionarios o preguntas que se plantean al público, contienen una dosis de intención que quiebra la imparcialidad de lo que se busca con las respuestas.
Es más, es poco probable que exista la suficiente capacidad económica de las encuestadoras para hacer mediciones semanales. Si se hace este trabajo, seguramente lo están efectuando a costa de algún cliente que ignora las tácticas y mañas de estos malos investigadores. Ahora mismo se dan casos de encuestas que, al parecer, se afianzan en labores de campo, pero que en realidad lo que han hecho es ejecutarlas sobre supuestos que son apenas el marco de referencia del trabajo científico.