Por René de la Torre Alcivar*
La Navidad nos invita a vivir con alegría, con júbilo con la familia, con los amigos, compartir recuerdos de la juventud,a recibir los abrazos de los hijos, los abrazos de los nietos.
Con el nacimiento de Jesucristo en Belén,en condiciones muy singulares, rodeado del cariño inmenso de su madre María Santísima, y con el cuidado afectuoso de San José,nace una luz que guía a la humanidad. Y Jesucristo proclamó: felices los que tienen hambre y sed de justicia, felices los que luchan por la paz. Por ello hay que luchar con serenidad, con perseverancia para que en el mundo haya paz. Y la paz reinará en nuestras vidas , si en los seres humanos hay solidaridadd, empatía, para que nazca el amor en nuestros corazones y ese amor llegue a todos los que nos rodean.
La Navidad es tiempo de júbilo,pero también es tiempo para reflexionar y examinar nuestra conducta y procedimiento. Y preguntarnos ¿ estamos cumpliendo con nuestros deberes? ¿estamos cumpliendo con nuestras obligaciones frente a nuestros semejantes?
Si perseveramos en la lucha por la justicia,renacerá la paz, y habrá bienestar en nuestra conciencia y nuestras vicisitudes serán más llevaderas. Si luchamos para que en verdad exista justicia en nuestros pueblos, podríamos derrotar a los violentos,podríamos derrotar a los que patrocinan negocios sucios.
En el mundo y el país.en nuestro Ecuador, los negocios sucios, la venta y el consumo de la droga, si podrían ser vencidos, si reina la justicia entre nosotros. La dignidad humana no sería tan maltratada como es ahora, Hay que luchar para que todos los seres humanos vivamos con dignidad y lleguemos, al final de nuestras vidas,a la muerte, con más dignidad(Teresa de Calcuta).
*Ex presidente del Tribunal de Garantías Constitucionales del Ecuador