Por Fernando Borja Gallegos
15 de febrero de 2026
La publicación de documentos relativos a Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, demuestra que no solo ellos estaban sexualmente comprometidos en múltiples actos de corrupción, sino que muchos más se encuentran vinculados, estrechamente, con dichos actos dolosos.
Ghislaine Maxwell, fue hija de Robert Maxwell, político que perteneció al ejército británico. Diputado por el Partido Laborista Británico. Escapó del holocausto y, además, fue dueño de medios de comunicación y millonario. Su hija, en 1990, conoció a Epstein y desde aquel entonces fue novia del mentado depredador.
Importante subrayar, dentro de los actores del presente caso a varios de ellos, por ejemplo, a Thorbjorn Jagland, antiguo Secretario General del Consejo de Europa, Consejo que levantó la inmunidad de su ex colaborador, por sus vínculos pasados con el criminal Jeffrey Epstein. El Secretario General de la Institución, con sede en Estrasburgo, entre 2009 y 2019, gozó de inmunidad diplomática, incluso después del final de su mandato, por los actos realizados en el ejercicio de sus funciones. Jagland, fue Primer Ministro de Noruega, entre 1996 y 1997.
Hoy, la Policía Noruega lo investiga por sospechas de corrupción agravada, Janglad fue presidente del Comité Nobel, que concede el Premio Nobel de la Paz, lamentable información que, en cierto sentido, demuestra por qué a tantas personas se les otorgó el premio sin observar los requisitos previstos.
Al mentado personaje, Epstein le había garantizado para la compra de un departamento y, alguna vez, se alojó en la residencia del depredador en Nueva York y París.
En Noruega, de igual manera, se investiga por la Policía a Mona Juul, diplomática que tuvo un papel importante en los Acuerdos de Oslo – Oslo 1 y Oslo 2-, que se firmaron en el gobierno del Presidente Ronald Reagan. Juul, también, se desempeñó como Jefa de la Sección en el Ministerio de Relaciones Exteriores Noruego y Embajadora del Reino Unido en 2010. (Epstein había legado 10millones de dólares a los hijos de Mona Juul).
Lamentablemente, se repiten los escándalos en Noruega: la Princesa heredera del trono, Mette Mart, está vinculada con Epstein. La amistad entre los dos se mantuvo entre 2011 y 2014.
Sigue el desprestigio para las monarquías: el Reino Unido: Andrés Moumtbatten-Windsor, despojado de su título de Príncipe de Inglaterra, es investigado por el caso Epstein. El Rey Carlos III, al exteriorizar su preocupación, reiteró que está dispuesto a colaborar con la mentada investigación. Virginia Giuffre, acusó al Príncipe Andrés de haberla violado cuando era menor de edad.
En el Reino Unido, la preocupación es grande: el Primer Ministro, Keir Starmer, pidió a Andrés que testifique en el Congreso Estadounidense. Además, el ex Embajador Británico en Washington, Peter Mandelson, fue despedido de su cargo y podría ir a prisión por su relación con Epstein. El Primer Ministro Starmer, enfrenta una grave crisis por el citado nombramiento de Mandelson.
En Eslovaquia, el asesor del Primer Ministro, Miroslav Lajcak, renunció por su vinculación con Epstein.
En todo caso, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, cumplió con el deber de publicar documentos que, en muchos casos, comprometen a personajes de la política nacional y mundial.
Pan Bondi, Secretaria de Justicia, funcionaria con mucha experiencia en el campo jurídico y que fue Fiscal de Florida, acusó a la oposición de querer desprestigiar al gobierno del Presidente Trump con el caso Epstein.
Oportuno referir que la ex novia de Epstein, Ghislaine Mawell, que cumple la sentencia de 20 años, impuesta por tráfico sexual en una prisión federal de Texas, se negó a responder las preguntas de un panel de la Cámara de Representantes, pero indicó que si el Presidente Trump le concede el indulto estaría dispuesta a testificar. Para su negativa invocó los derechos contemplados en la Quinta Enmienda.
Se infiere de lo expuesto, que entre más se publiquen documentos sobre el caso, pueden morir de infarto los implicados.