Datos preliminares de la ONU sobre pobreza extrema y derechos humanos revelan que subsiste la diferencia enorme entre las comunidades urbanas y las rurales. En las primeras la tasa de pobreza multidimensional es del 23%, en tanto que en las rurales alcanza al 70%. Precisa que la pobreza es mayor en las provincias con mayor población indígena, anota el informe preliminar.
Como parte de las recomendaciones para salir de pobreza, el informe insta al próximo gobierno a seguir mejorando el sistema tributario y a reasignar los presupuestos dedicados a subsidiar combustibles,satisfacer las necesidades de las comunidades rurales, en especial las indígenas y afrodescendientes.
Los subsidios al combustible son una línea de vida para muchas comunidades pobres, en particular las que viven en zonas remotas, pero los 4500 millones de dólares destinados a esas subvenciones en 2022 podrían haberse usado para financiar escuelas, proveer atención médica a las comunidades más pobres e incrementar la protección social para todos, agrega.
También hace mención a las últimas consultas populares sobre la explotación petrolera en una parte del Parque Nacional Yasuní y a la minería en la biosfera del Chocó Andino afirmando que la riqueza del país no es su subsuelo, sino su gente y el bienestar que se obtiene del medio ambiente.
Señala que las comunidades indígenas tienen derecho al consentimiento libre, previo e informado en cualquier decisión que afecte sus tierras y territorios, al igual que tienen derecho a servicios básicos como la atención sanitaria, el agua y saneamiento, y la educación.
Los datos del Relator de la ONU no concuerdan con los difundidos por el Banco Central del Ecuador. para dicho organismo estatal la tasa de pobreza urbana, en diciembre de 2021 se ubicó en 20.8%, inferior en 4.6 puntos a la registrada en diciembre de 2020 y la tasa de pobreza rural disminuyó significativamente de 49.2% en diciembre de 2020 a 42.4% en diciembre de 2021.



MADRID QUITO (Agencia ANE).- En la ciudad de Toledo-España,fue descubierto un laboratorio que se dedicaba a extraer clorohidrato de cocaína de sacos de harina de maíz exportados desde Colombia.