Los frentes en su contra van cerrando filas en la medida en que se acerca la etapa de definiciones políticas para participar en las elecciones presidenciales del próximo de febrero del 2025. Todos: izquierdistas o conservadores tratan de impedir su candidatura presidencial y su eventual reelección. Esos grupos siguen controlando varias instituciones claves del Estado que son las que a cada paso gubernamental le ponen trabas legales, constitucionales y administrativas. Para obstruir la gestión gubernamental se ha convertido, conciente o no en los principales instrumentos de las organizaciones narcoterroristas y criminales que siguen imponiendo su ley para mantener el negocio del tráfico de drogas.
Algunas de las organizaciones políticas ya ha sido identificadas y se quitaron la careta al apoyar abiertamente a la vicepresidenta de la República, Verónica Abad quien se ha convertido en la cabeza visible de la oposición que busca asumir la presidencia de la República interinamente para desmontar todas las medidas que ha adoptado Noboa para enfrentar la violencia, la crisis económica y combatir la corrupción que sigue empotrada entre los líderes políticos que quieren el perdon y olvido para sus fechorías.
Este viernes el frente socialcristiano- revolución ciudadana y otros autoproclamados independientes impidió que la justicia continúe el proceso penal abierto en contra de Abad por el delito de colusión, después que la Fiscalía General del Estado, estableció que la mencionada gobernante participaba en el negocio de venta de cargos públicos a cambio de una contribución mensual de los beneficiados.
El gobierno denunció que lo ocurrido deja en claro los acuerdos políticos bajos y vergonzosos que tienen el PSC y la RC. La accion de esta alianza echó abajo el proyecto de destituir a la vicepresidenta antes que tenga que encargarse de la presidencia en caso de que Noboa corra para la reelección.El mandatario hasta ahora no ha revelado las verdaderas razones por las que rompio con su compañera de fórmula antes mismo de la segunda vuelta electoral. Sin embargo optó por nombrarla embajadora de Ecuador en Israel en donde actualmente se encuentra.
La Corte Constitucional, de otro lado, se ha convertido en otro permanente obstaculo a la gestión del presidente Noboa. Ninguno de los decretos expedidos para enfrentar la guerra interna han sido valarados y todas las objecciones constitucionales más bien apuntan a fortalecer a las organizaciones criminales que como van las cosas, se van convirtiendo en intocables. Otros reparos también tienen que ver con las medidas económicas que ha tenido que adoptar para salir de la crisis fiscal y económica de la República.
Los otros frentes son el legislativo en su conjunto. Han comenzado a rechazar toda iniciativa del colegislador hasta la de limitar la facultad constitucional que tenía el Presidente para vetar los proyectos de ley que no son convenientes para el Estado.También la inoperancia o complicidad de varias funciones del Estado que se ha convertido en guaridas de la corrupción como el Consejo de la Judicatura, el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Estos sin razones de peso, sino las de tipo personal, que no han podido completar los cuadros de los funcionarios de control fiscal, indispensables para el funcionamiento del Estado. Esos sectores viven su propio laberinto de inoperancia y de ser tontos útiles de las organizaciones políticas que quieren seguir en el Poder.
Con menos fuerza la oposición de los movimientos sociales se han manifestado. Estos aguardan la eliminación de los subsidios a los combustibles para, según los han anunciado, incendiar al país y tumbar al gobierno.
Noboa ejerce el cargo por decisión popular. Fue elegido para concluir el periodo del gobernante Guillermo Lasso que tuvo que abandonar el cargo ante su incompetencia manifiesta sin embargo de una débil y escuálida oposición. A su gobierno lo arrastró la corrupción de un círculo cercano a la presidencia de la República.
