La propuesta fue hecha por Estados Unidos y Panamá y obtuvo12 votos a favor y abstenciones de China, Rusia y Pakistán. El decidió que la Fuerza tendría un límite máximo autorizado de 5550 efectivos uniformados, entre militares y policías y civiles.
El representante de Estados Unidos,Michael Waltz expresó que, ante la “gravedad extrema” de la violencia de las bandas en el país, la comunidad internacional aún no ha logrado desarrollar una misión de suficiente envergadura para hacer frente a este desafío en materia de seguridad.
Según Michael Waltz, la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad ha logrado evitar el colapso total del Gobierno haitiano frente a las bandas, pero no disponía de los medios necesarios para tener éxito.Hizo un llamado para que se realicen contribuciones voluntarias para sufragar los gastos de la nueva fuerza.
El representante de Rusia,Vassily Nebenzia, si bien reconoció la gravedad de la crisis y la necesidad de acuar, denunció una “aventura peligrosa y mal concebida” y reprochó al Consejo que repitiera los errores de la Misión que ahora está desplegada, minada por la falta crónica de financiación y la ausencia de una evaluación seria de su eficacia.
Advirtió que recurrir a la fuerza se hace sin un mecanismo claro de financiación ni garantías sobre la contratación de su personal. También criticó la idea de utilizar el presupuesto ordinario de la ONU, ya en crisis, y la voluntad de Estados Unidos de imponer decisiones sin un debate suficiente.
Tras acusar a los autores del texto de “buscar la acción en lugar de los resultados” y de querer rechazar la responsabilidad de la crisis haitiana sobre la comunidad internacional, en lugar de abordar las causas profundas, en particular el flujo de armas ilegales y el legado de repetidas injerencias extranjeras, consideró que la verdadera solución pasa por reforzar las capacidades del Estado haitiano para que pueda restablecer el orden por sí mismo, volver a la vía constitucional e iniciar un desarrollo socioeconómico sostenible.
Hace una semana un brutal ataque perpetrado por pandillas armadas en Labodrie, Haití, dejó más de 40 muertos y una gran cantidad de heridos.