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Javier Simancas C

Javier Simancas C

Domingo, 17 Octubre 2021 16:26

COSAS Y CASOS DEL IESS

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

23 DE SEPTIEMBRE  DE 1978

Contra viento y marea

COSAS Y CASOS DEL IESS

Por Juan de la Luna S.(Javier Simancas C.)*

 

A puerta cerrada y muy quedamente se  reúnen  los ejecutivos provinciales y máximos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, IESS, tratando, como en otras tantas veces, de encontrar la fórmula mágica que permita solucionar los millares de engorrosos problemas y trámites a que estamos sometidos los afiliados para lograr lo que nos  pertenece por derecho   dentro del sistema  de la seguridad social.

Todo esfuerzo de mejoramiento, racionalización, planificación de sistemas administrativos conviene siempre y cuando éste responda al objetivo fundamental de servicio a los afiliados y no a un grupo de privilegiados que a través de influencias gozan de los beneficios que proporciona el IESS  en los campos de la salud, vivienda    y otros aspectos que contemplan las prestaciones.

En un hotel, los ejecutivos  analizan  la manera de unificar los sistemas de trámite, porque por fin se han dado cuenta, por ejemplo, que resulta demasiado  peligroso que la Regional de la Costa con sede en Guayaquil, tenga sus propios formularios para tramitar préstamos quirografarios, hipotecarios, mientras la matriz otros. 

Múltiples  son las denuncias de la inoperancia,  tráfico de influencias a que se tiene que recurrir para lograr un servicio. Una jubilación, sin la “dama de compañía”  para un profesor que vive lejano de un centro urbano, que vive allende las fronteras dura alrededor de tres años. Resulta que enviada la solicitud a través de la seccional de provincial,nunca más a supo qué se hicieron sus documentos.

Un pobre chofer con cuatro hijos pidió un préstamo hipotecario, tras un año, logró se le apruebe la solicitud, no sin antes entregar miles de papeles que los burócratas los  extraviaron. Se le obligó a depositar dinero extra, para completar los gastos, en fin su viacrucis no termina aún, pues tiene paralizados los trámites  porque le faltó dinero y hoy tiene que pedir un préstamo extraordinario, siempre que no pase de cincuenta mil sucres.

En fin, miles son los casos que día a día provocan las quejas sobre el funcionamiento del IESS, sobrecargado de funcionarios que dan como garantía la improductividad que desequilibra el rendimiento.

Los dignatarios deseosos como están de arreglar la  administración pública  deben comenzar dando ejemplo, dejar de valerse de dirigentes para disponer privilegios a determinados  ciudadanos con influencia; deben explicar por ejemplo, sobre qué bases legales han dispuesto que en Quito, en la urbanización La Luz se vendan los lotes esquineros  que ya estuvieron destinados para  el programa de vivienda;  deben  explicar  la paralización de esas mismas obras; deben explicar los viajes de  capacitación al exterior en grupo o en forma individual y qué beneficios se obtienen de los mismos. Explicar, por ejemplo, qué hace   el director administrativo en Rumania; explicar la compra de vehículos en 100 millones de sucres o la concesión de créditos a unos y a otros negarles.

En vísperas de terminarse el período de facto  el Gobierno de las Fuerzas Armadas debe ya comenzar a exigir a sus colaboradores la preparación de informes y la explicación de las múltiples adquisiciones personales, pues sigue en vigencia aquel decreto que obliga la declaración de bienes antes y después de ejercer  una función pública.

Ojalá que los esfuerzos por centralizar los sistemas administrativos, mediante estos foros secretos contribuyan incluso, con la moralización pública  que requiere el país de manera urgente.

Artículo escrito  por Javier Simancas C. con el  seudónimo Juan de la Luna S.

Domingo, 17 Octubre 2021 16:10

LA MUJER Y LA POLÍTICA

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

 9 DE SEPTIEMBRE   DE 1978

Contra viento y marea

LA MUJER Y LA POLÍTICA

Por Juan de la Luna S.(Javier Simancas C.)*

En la hora actual la mujer es una de las principales protagonistas de los sucesos más sobresalientes que se producen en el mundo y en Ecuador. Esta dulce y tierna criatura sometida en otros tiempos a la tiranía y dominio de los hombres ya no está dispuesta a ser ni empleada doméstica, ni tampoco a ejercer actividades que no sea aquellas que la identifiquen con su profesión, vocación de servicio al país, en donde pueda desarrollar su talento, su capacidad y conocimientos.

Para alcanzar este alto sitio y tal noble misión ha tenido que desplegar una intensa lucha. Ha tenido que pelear descarnadamente para conquistar los mismos derechos políticos y jurídicos de los hombres y por fin, participar en las diversas actividades que exige la sociedad moderna. Son pocas aún las conquistas, de derechos políticos de igualdad ante la Ley y en la sociedad. 

Mas  hoy  ya vemos a  mujeres ejerciendo cargos que van desde la Presidencia de la República, ocupando curules parlamentarios, ministerios de Estado, cumpliendo misiones diplomáticas, de negocios; luchando en movimientos  sociales  y revolucionarios.

Muchos creen que el encargo de altas funciones a la mujer conlleva ciertos riesgos, pero los más están seguros  que ellas puede ejercer efectivamente su responsabilidad. Su  naturaleza, su ternura, su palabra tierna y persuasiva; su personalidad, formación y fortaleza, son una ventaja más que suficiente para lograr  propósitos.

La Historia del mundo es rica en datos sobre el papel desempeñado. Nosotros los ecuatorianos tenemos buenos ejemplos de los actos patrióticos de mujeres, Paccha antes de la Colonia, Manuela Cañizares antes de la Independencia, Manuela Sáenz, durante la misma, Marieta de Veintimilla en la era republicana. Y no solamente como patriotas han figurado, sino que aquí y en el mundo,  han rendido honor al amor, han soportado el dolor y  la miseria, incluso  sacrificando  su vida por sus ideales.

En nuestro país, dentro del proceso de democratización propuesto por la dictadura, su participación política para votar alcanzó casi el cuarenta por ciento del electorado. Sin embargo, aún no se vislumbra la presencia de una auténtica líder, de una conductora, de una sacrificada por la Patria, pero los pasos se ven cuando en mínimo grado han participado en la contienda electoral.

La plena liberación femenina está cumpliéndose. La mujer tiene el derecho de ser y pensar, tiene el papel que le corresponde por sus virtudes, por sus sentimientos y no se debe olvidar que también tiene una alta misión:  ser madre, compañera, esposa y amiga del hombre, en sus momentos de alegría y de infortunio.

Por su propia naturaleza, por su dulce carácter, por la bondad y paciencia, por su corazón, cariño y amor, la mujer está llamada a definir el porvenir de la Patria, cumpliendo su responsabilidad de madre, esposa y  por sobre todo  mujer.

*Artículo escrito   por Javier Simancas con el seudónimo  Juan de la Luna S.

Domingo, 17 Octubre 2021 15:51

GOBIERNOS CIVILES

DIARIO EL TIEMPO DE QUITO 

7 DE SEPTIEMBRE   DE 1978

Contra viento y marea

GOBIERNOS CIVILES

Juan de la Luna S.(Javier Simancas Cevallos)*

A lo largo de nuestra maltratada América solamente tres países gozan de plenas libertades con Gobiernos legítimamente constituidos y elegidos por voluntad  soberana de sus pueblos.

México, Colombia y Venezuela son los privilegiados, eso sí, no libres de problemas y dificultades propios  de un sistema democrático que se resiste a echar raíces más profundas. La situación del resto de países es de una larga trayectoria dictatorial aunque, aparentemente, se muestren ante la faz del mundo como gobiernos legítimos y que respetan los derechos humanos y las libertades públicas.

Argentina, tras el derrocamiento de Isabel Perón es hoy ejemplo  de violencia, represión, persecuciones y muerte. Más de cinco mil presos y miles de desaparecidos. En Chile, tras el derrocamiento de Salvador Allende, se pretende expedir una ley por la cual se da por muertos a millares de desaparecidos. En Uruguay, luego de la aniquilación de los últimos brotes  insurreccionales de los tupamaros, la política de persecución a los adversarios no ha concluido. Brasil igualmente atraviesa una etapa  electoral sin opositores. Bolivia, realizadas  las elecciones de julio, prepara un estatuto jurídico para un lejano retorno a la constitucionalidad.  Paraguay  reeligió por sexta vez a su viejo caudillo. La mayoría de sus adversarios han sido arrestados, desaparecidos o han huido  del país para sobrevivir.  En el Perú la situación de violencia  impide un libre desarrollo del proceso de democratización. Paradójicamente están en el poder los militares y una asamblea constituyente en funciones.

En Ecuador desde comienzos de la vida republicana, se ha intentado establecer un auténtico sistema democrático, pero ese anhelo, resulta todavía una tarea inacabada. Asumieron el Poder, unas veces los civiles, otras los militares, por medio de asonadas, golpes de estado, guerras civiles, cambios de gobierno violentos o seudo pacíficos.En definitiva la palabra democracia ha sido la tarjeta de presentación tanto de  los gobiernos  militares como civiles. Esto ha ocurrido aquí como en toda Iberoamérica,  en África y con disfraz monárquico  en algunos países de Europa  .

Aquí  ahora mismo continuamos empeñados en restablecer el sistema democrático. Los ecuatorianos hemos probado hasta la saciedad que tenemos una postura cívica superior a toda acción para  crear  el caos y frenar el proceso. Por desgracia  lo que hemos ganado hasta julio, lo vamos perdiendo a causa de esos grupos  pervertidos políticos que afirman profesar una fe democrática pero  que en la práctica se contradicen con sus  acciones y son los más incondicionales del militarismo en el Poder.

Pero con injerencias y todo, estamos convencidos que vamos ganando camino para lograr, aunque sea una maltrecha democracia, con un Gobierno Civil.

*Artículo escrito   por Javier Simancas con el seudónimo  Juan de la Luna S.

Sábado, 17 Julio 2021 16:10

LA AGONÍA DE ANASTASIO

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

31 DE AGOSTO   DE 1978

Contra viento y marea

 LA AGONÍA DE ANASTASIO

 Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.)*

Para ver y sentir lo que significa vivir en un país de tragedia y miedo, es suficiente pasar  un día o una noche. Hace poco, recorrí Managua convertida en un cementerio abandonado, con edificios destruidos y olor a muerte. Percibí  un ambiente tenso e inseguro no solo por la catástrofe natural consecuencia del terremoto, sino porque algo extraño flotaba en el aire a  cada paso.  Tenía la certeza de estar a punto de ser testigo o protagonista de algún hecho sorpresivo y nada agradable.

En esta ciudad tiene su sede del gobierno,  el Presidente Anastasio Somoza y  detrás de él  un pueblo con sufrimientos, hambre, miseria; un pueblo encarcelado de costa a costa, de norte a sur, porque en Nicaragua no hace falta estar en la cárcel física  para estar prisionero, porque a su territorio, Anastasio  lo ha convertido   en una gigantesca cárcel en donde están prisioneros no solo hombres y mujeres defensores de la democracia y que luchan por el fin de esta cruenta dictadura,  sino también porque  están  en la cárcel los pensamientos, las ideas, el trabajo, la instrucción pública, la ciencia, la poesía, el arte, la libertad de caminar  y recorrer  lugares; hablar con la gente. En fin,  presas todas las garantías públicas y los derechos individuales.

Y aunque sea Anastasio el carcelero   de esta gigantesca prisión, también él es víctima de la misma. No se puede mover  si no está custodiado de su guardia pretoriana, poderosamente armada y adiestrada, mucho mejor que aquellos guardianes  que tenían, en su tiempo, los dictadores dominicano Rafael Trujillo o Fulgencio  Batista de  Cuba.

Anastasio heredó el Poder Civil y Militar de su padre  y desde los años treinta  Nicaragua está bajo su control político. Consecuencia de esta larga dictadura hay un pueblo   atado a un gobierno de represalias, crímenes, hambre, explotación, sin servicios sanitarios, sin alimentación, sin educación. 

Junto al dictador   están pequeños grupos de industriales y comerciantes acomodados, amigos personales y servidores incondicionales: son los usufructuarios del Poder.

Desde el asesinato de Pedro Joaquín Chamorro y los posteriores sucesos que culminaron con la liberación de decenas de adversarios al régimen, la gran tragedia nicaragüense edita día a día episodios que han puesto en franca agonía a Anastasio, que defiende a sangre y fuego el Poder.

Todos los demócratas del mundo claman por el cese de su dictadura, mientras en el interior de Nicaragua fuerzas populares con armas y sin ellas luchan por recobrar su libertad; y  en las urbes, estudiantes, obreros, empresarios comprometidos cumplen otro tanto.

*Artículo escrito   por Javier Simancas con el seudónimo  Juan de la Luna S.

Viernes, 08 Enero 2021 03:23

EL DRAMA LOJANO

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

27 DE JULIO  DE 1978

EL DRAMA LOJANO

Contra viento y marea

Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.)*

 

El drama que nuevamente vive Loja, recuerda aquel de hace una década,  cuando millares de campesinos emigraron hacia todas las regiones de la Patria. Abandonaron sus tierras por la inmisericorde sequía y la total indiferencia gubernamental.

Hoy   parece que la historia se repite. Esta vez el grito de socorro nace del sector sur occidental de la provincia en donde la total ausencia de agua, ahonda más el difícil panorama socio-económico de los habitantes de esa zona fronteriza, que no ha logrado recuperarse de las repetidas desastres provocados por las sequías y otros fenómenos naturales.

Hace diez años, una prolongada sequía y luego los azotes de un terremoto, pusieron a prueba el valor y estoicismo del lojano. Las huellas profundas y el drama humano de miles de familias siguen latentes y aún afectan socialmente a la provincia. La sequía, y sus secuelas de dolor, miseria y abandono, vuelve como fúnebre cortejo a angustiar a Loja  y    la vida de las humildes familias campesinas que prefirieron el hambre y la desesperanza que  dejar sus tierras.

Nuevamente, como hace una década, las puertas de las oficinas públicas vuelven a ser tocadas para que  conozcan el drama y se adopten medidas preventivas  para evitar   el desastre total.

La única riqueza de los lojanos es el suelo y la naturaleza hostil  que pretende aniquilarlos. Lo que antes eran inmensos bosques han desaparecido y la tierra está  erosionada, seca, muerta. Asombra a quienes conocieron la provincia floreciente y rica  verla abandonada y estéril;  tierra sin bosques ni praderas, salvo aquellos huertos que aún se levantan junto a lo que eran torrentosos ríos  y cuya producción sirve apenas  para la subsistencia diaria.

Malos años, duras pruebas para un pueblo rebelde. Hay tanto temor y duda que hoy apenas el treinta por ciento de un total de 9 mil 926 kilómetros cuadrados que tiene la región están cultivados. Las zonas ricas en producción cafetalera y otras de gran futuro ganadero en otra hora,   apenas satisfacen las necesidades cantonales.

Los campos lojanos no tienen  ni una gota de agua. El fantasma del olvido y tragedia se cierne porque a estas desgracias naturales se suman los problemas que acarrean    miles de madres sin atención médico materno infantil; miles de hombres  que adolecen de enfermedades infecto contagiosas. Malaria,  tuberculosis son las principales enfermedades que agobian al campesino. La falta  de servicios sanitarios como agua potable, alcantarillado, telecomunicaciones, buenas carreteras, luz eléctrica también   identifican a esa región fronteriza.

El analfabetismo y los anacrónicos sistemas de comunicación hacen de Loja una provincia aislada. La educación pública  se desenvuelve en condiciones precarias y de peligro para los propios educandos. Los permanentes atentados a nuestra nacionalidad en las fronteras por la falta de material didáctico nacional, son entre otros, los factores que muestran a Loja como la provincia del olvido y tragedia.

Este drama lojano tiene sus cómplices entre los propios representantes locales y desde luego en los altos organismos de decisión gubernamental. Nunca se quiso encarar la grave tragedia de Loja declarada en emergencia. 1.500 millones de sucres, debían invertirse para colocar a la región en su estado normal, según reveló la Junta Nacional de Planificación y Coordinación  Económica.

Loja sigue siendo sinónimo de distancia, dolor y olvido. Es una bomba de tiempo a punto de estallar y reclamar para reclamar  sus derechos. Es hora de mirarla, es hora de recordar que Loja es frontera, es ejemplo de valor, es Patria, es Ecuador. 

  • Artículo escrito   por Javier Simancas con el seudónimo  Juan de la Luna S.
Viernes, 18 Septiembre 2020 03:20

ESTAMOS CONFUNDIDOS

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

25 DE JULIO DE 1978

Contra viento y marea

ESTAMOS CONFUNDIDOS

 Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.)*

Los ecuatorianos han  sido protagonistas de dos acontecimientos fundamentales para el regreso y restauración  de la democracia en el país. Hemos sido obedientes, ordenados y serenos cuando concurrimos a la consulta popular de enero para escoger nuestra Constitución y el 16 de julio para escoger a nuestro futuro gobernante. Incluso al calor del ambiente hogareño, los debates políticos de la familia, con los amigos y extraños se han caracterizado por la altura en las discusiones y la nobleza en defender lo que han considerado justo, especialmente opinando sobre  los hombres que encabezaban las listas  de candidatos.

En definitiva se ha  procedido con profunda confianza y civismo, pero después del 16, los acontecimientos provocados por los personajes jurídicos que integran el Tribunal Supremo Electoral y los políticos que participan en las audiencias públicas en donde se realizan los escrutinios oficiales, están creando una corriente de desconfianza, temor y sobre todo,  confusión   porque no hay explicación que, por ínfimos detalles, se anule la  voluntad popular expresada masivamente en los comicios pasados.

Otro tanto hacen, en esta etapa de confusión, estupor e indignación, los líderes políticos que están ensayando otro espectáculo a costa de sus propios candidatos.

Qué mal ejemplo, qué faltos de dignidad. Nadie cree en ellos y por eso pensamos que cuando pretendan imponernos una nueva participación, el ausentismo electoral será notable.

En esta etapa de confusión, los roldosistas ya no creen que ganará su candidato, los huertistas que ocupan el segundo lugar y los sixtistas buscan una alternativa.

La convocatoria a nuevas elecciones en Cotopaxi, ha sido suspendida. Esta medida, como es la característica del Tribunal, también resultó ilegal y antijurídica. Ahora se afirma que dicha repetición   sólo se hará  si uno o los candidatos la necesitan para definir posiciones.

Estamos siendo los ecuatorianos  objeto de burla. Qué triste ejemplo para ese medio millón de jóvenes electores que concurrieron por primera vez a un acto electoral. Los dirigentes políticos ahora en franca pugna por cuestiones personales aumentan esta ola de confusión, estupor e ira que   crece en los corazones de los ecuatorianos que  están  demostrando , disciplinados y obediencia cívica para no  provocar la  interrupción de la transición  hacia el régimen democrático.

Nada positivo nos espera. Quizá la dudosa neutralidad del Gobierno Militar estimule a los responsables de proceso electoral a reorientar su camino y decidan  que  queremos     como  único objetivo nacional, el retorno de los militares a sus cuarteles y la práctica democrática  con un Gobierno Civil, escogido en las urnas  libre, soberano y de profundo contenido cívico.

*Este artículo fue escrito por el periodista Javier Simancas C. con el seudónimo Juan de la Luna S.

Viernes, 18 Septiembre 2020 03:13

POR SENDEROS DISTINTOS

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

22 DE JULIO  DE 1978

POR SENDEROS DISTINTOS

Contra viento y marea

 Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.)*

El camino recorrido por el Ecuador para llegar a la última etapa de retorno al orden constitucional no es el mismo que han tenido que recorrer Bolivia y Perú, en cuyos países la imposición dictatorial anuló toda posibilidad de libre expresión del pensamiento, del ejercicio cívico de sufragio,  en fin  fue   un proceso doloroso, cruento, violento, de desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales. 

Nuestra experiencia para  el regreso, ha sido  menos dura; se ha cumplido en dos largos años y mediante un plan de cuatro etapas, la última con el pronunciamiento definitivo de la voluntad del pueblo ecuatoriano de poner fin a una etapa de ocho años de sucesivas dictaduras, en la cual no se ha logrado la solución  de los problemas nacionales en el campo social, económico, cultural, político y de erradicación  de la corrupción, razón de ser  del golpe militar de  1972.

Para afianzar las dos principales etapas de la adhesión popular a la constitucionalidad, falta únicamente un último  acto electoral que por su naturaleza, es el primero  que se experimenta en la vida republicana del Ecuador. Es la primera vez que  el pueblo decidirá entre dos tendencias políticas de claras posiciones en una segunda vuelta electoral. Estos comicios  además serán la ratificación de la voluntad de un pueblo culto que, a pesar de todo,  confía en la palabra de las FF.AA. que  se ha comprometido  respetar los resultados, no interrumpir el   proceso y reintegrarse  a los cuarteles  para retomar el cumplimiento de  su misión  de defender  la soberanía nacional  de nuestras fronteras.

Las Fuerzas Armadas, han sido testigos de la decisión popular, cuya realidad no se puede negar.  Nadie pone en tela de duda la dignidad institucional, su honor, y se sabe que no puede adoptar contradictorias decisiones, máxime ahora que están puestos en el Ecuador los ojos de toda América y el mundo.

Toca al Tribunal Supremo Electoral, como garante oficial de la expresión popular desvanecer cualquier incertidumbre. Las suspicacias sobre posibles irregularidades, deben ser cortadas de raíz.

Desde hace días se tejen suposiciones y se propagan rumores alrededor de la demora para iniciar los escrutinios oficiales  por la suspensión de la información de los resultados electorales, así como por un sin número de factores que han motivado el permanente cuestionamiento de las resoluciones adoptadas por ese organismo electoral.

Se ha puesto fin a una etapa y comienza una nueva era. Lo único que falta y urge definir es quién es quién  en el segundo lugar en votos; si el sector de centro derecha o el de centro izquierda.

*Este artículo fue escrito por  el periodista Javier Simancas C. con el seudónimo Juan de la Luna S.

Viernes, 18 Septiembre 2020 02:52

¿UNA NUEVA ERA?

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO 

19 DE JULIO   DE 1978 

¿UNA NUEVA ERA?

Contra viento y marea

 Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.*)

         El anhelo popular largamente reprimido tras un  largo período dictatorial  tuvo al fin su válvula de escape. Libre y soberanamente el pueblo, en su mayoría integrado por gente  joven, ejerció su derecho al sufragio y  con ello puso fin a una   época política de una mal llamada  democracia militar y abrió el camino de otra cívica, pero  aún sin identificación, que llega  con   más  interrogantes que certezas.

        Pero lo importante  en esta etapa de transición histórica,  es preciso destacar, es  que han quedado definidas dos tendencias que, si bien son muy vecinas por sus declaraciones programáticas, distan mucho  en cuanto a las bases doctrinarias y políticas que propugnan. Estas dos corrientes, la una de la centro izquierda y la otra  de la derecha conservadora, mencionan como fundamento de sus acciones el cambio social. El pueblo ha elegido a sus dos más altos representantes.Depende de ellos si cumplen las promesas o si protagonizan el comienzo de una frustración nacional,otra más de los que ha tenido en su historia nuestra nación.

       La  reforma agraria, la creación de nuevas fuentes de trabajo, la construcción de más   viviendas populares;cambios   en las formas de producción  no pueden ejecutarse sin una filosofía, una doctrina, un partido,un plan.

      En manos de los hombres progresistas de la Patria, que están por escribir la primera página de esta nueva era, está la respuesta   al reto popular. La adhesión nacional al escogerlos entre los mejores, los obliga a corregir los viejos errores y definir la correcta postura que mejore la vida y los intereses sociales de los ecuatorianos. La primera vuelta electoral tiene trazado su sendero.

*Este artículo  fue escrito  con el seudónimo  Juan de la Luna S. y su autor es el periodista  Javier Simancas Cevallos

Lunes, 24 Agosto 2020 22:06

TESTIMONIO DEL TIEMPO

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

19 DE JULIO   DE 1978

¿UNA NUEVA ERA?

 

Contra viento y marea

 Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.*)

          El anhelo popular largamente reprimido tras un  largo período dictatorial  tuvo al fin su válvula de escape. Libre y soberanamente el pueblo, en su mayoría integrado por gente  joven, ejerció su derecho al sufragio y  con ello puso fin a una   época política de una mal llamada  democracia militar y abrió el camino de otra cívica, pero  aún sin identificación, que llega  con   más  interrogantes que certezas.

          Pero, lo importante  en esta etapa de transición histórica,  es preciso destacar,  que han quedado definidas dos tendencias que, si bien son muy vecinas por sus declaraciones programáticas, distan mucho  en cuanto a las bases doctrinarias,ideológicas y políticas que propugnan.

         Estas dos corrientes mencionan como fundamento de sus acciones el cambio social. El pueblo ha elegido a sus dos más altos representantes.Depende de ellos si cumplen las promesas o si protagonizan el comienzo de una frustración nacional,otra más de los que ha tenido en su historia nuestra nación.

         La  reforma agraria, la creación de nuevas fuentes de trabajo, la construcción de más   viviendas populares;cambios   en las formas de producción  no pueden ejecutarse sin una filosofía, una doctrina, un partido,un plan.   En manos de los hombres progresistas de la Patria, que están por escribir la primera página de esta nueva era, está la respuesta   al reto popular.

La adhesión nacional al escogerlos entre los mejores, los obliga a corregir los viejos errores y definir la correcta postura que mejore la vida y los intereses sociales de los ecuatorianos.

*Juan de la Luna  es el seudónimo  con que escribía  Javier Simancas en tiempos  de dictadura militar 

Domingo, 23 Agosto 2020 01:28

TESTIMONIOS DEL TIEMPO

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

3 DE JULIO   DE 1978

Contra viento y marea

¿QUIEN ES EL CULPABLE?

Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.*)

¿Quién o quiénes son los responsables del fracaso de los escrutinios de las elecciones para Presidente y Vicepresidente de la República?

Si hubiera un jurado del pueblo inmediatamente pasarían al sillón  de los acusados: el Tribunal Supremo Electoral, los partidos políticos y sus representantes que concurren a las audiencias públicas y  otros invisibles  cómplices y encubridores del delito de fraude de la voluntad  soberana  del pueblo.

Los miembros del Supremo Electoral son acusados por múltiples causas: sucesivos errores en la conducción del proceso eleccionario  desde el comienzo de su gestión; arrogancia de algunos de sus componentes que están provocando la desintegración del organismo; un ineficaz aparato técnico-administrativo, autor de los problemas de última hora que han tenido que afrontar los tribunales provinciales; e  incumplimiento de la ley,   reglamentos e instructivos.

Por estas causas  son responsables de las irregularidades cometidas y que han motivado la anulación de las elecciones en un número significativo de   juntas receptoras del voto en las provincias de Esmeraldas y Cotopaxi, y que al momento, ya no son “ un pálido reflejo de lo que vendrá  sino  un claro reflejo que se  ha burlado  la voluntad popular expresada  el 16 de julio.

  Hay que subrayar  que en vez de ofrecer soluciones, los tribunos pretenden eludir responsabilidades, tratando de endilgar la culpa a los organismos provinciales como  los autores de los hechos denunciados.

Por estas causas, si hubiera el jurado del pueblo, sus integrantes estarían sentenciados a fuertes condenas y sobre todo a la sanción moral de todos los ecuatorianos.

Los otros acusados representantes de los partidos políticos  que, en representación  de los bloques de derecha, centro e izquierda concurren a las audiencias públicas,  deberían ser juzgados por no denunciar las evidencias del fraude electoral, pero   al contrario, más bien coadyuvan a que las irregularidades descubiertas sean causa  de anulación, con el único propósito de perjudicar a los candidatos adversarios.

A esto se añade que cada agrupación, cada partido, ha olvidado su misión fundamental y ha dejado atrás la necesidad suprema de propiciar la unidad nacional tantas veces enunciada en retóricas intervenciones y nunca practicada.

La sentencia para estos responsables del fracaso electoral, sería más  severa que la impuesta para aquellos que son el obstáculo a la democratización del país.Estamos a punto de culminar  el proceso de  democratización del Estado, y ahora más que nunca nos encontramos desunidos y desorganizados.

Parece que   quisieran que este proceso  fracase, y que sea el camino de la violencia y anarquía  la respuesta a la decisión popular de cambiar el estado de cosas y de volver a la normalidad constitucional, tan difícilmente  conquistada.

*Estos editoriales  se publicaron con el seudónimo Juan de la Luna S. cuyo autor  es el periodista Javier Simancas C.

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

4 DE JULIO  DE 1978

Contra viento y marea

LA PROMESA SE CUMPLE

Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.*)

Las voces del pesimismo y la duda se pierden mientras más cercano está el día en que los ecuatorianos conquistaremos los legítimos derechos que regulan la vida democrática de una República.

La promesa del Gobierno  de las Fuerzas Armadas de devolver  el ejercicio de uno de los más preciados derechos políticos:  el de elegir y ser elegidos, es lo trascendental que ahora nos toca defender y asumir con altura y civismo, mediante la correcta selección de nuestros gobernantes.

En la conciencia cívica nacional ha nacido la esperanza de que nada ni nadie impedirá que la vuelta a la normalidad se cumpla en un ambiente de libertad y plenas garantías, porque así lo demuestran las medidas adoptadas para el éxito  electoral. 

Los errores cometidos a lo largo de estos treinta meses que ha durado el proceso de restauración  se justifican   siempre  que éstos  se hayan cometido de buena fe, con el sano interés de que la devolución del Poder  se efectúe en el marco de un ambiente político sólido, con un despertar cívico  en el que los ecuatorianos sepamos qué es lo que queremos y lo que decidimos.

La impaciencia en los sectores políticos también se justifica  porque  ésta más   se identificó con la obediencia y mesura en la polémica y     con modestos cuestionamientos  de la gestión gubernamental. Los pocos intransigentes ahora participan intensamente en la campaña electoral  porque, con errores e impaciencia, estamos a la puerta de una gran fecha que fija el nuevo destino de los ecuatorianos.

La promesa se cumple. Nos corresponde a nosotros elegir hombres que se comprometan con el desarrollo del país, hombres que hablen clara y francamente, con la verdad y el desinterés, y que se alejen del adulo y de los falsos compromisos; hombres que sepan que es democracia y estado de Derecho.

Debemos pensar que nuestros futuros gobernantes no deben someter a la República a experimentaciones que han caracterizado la vida polìtica  ecuatoriana: entre el Poder Militar y el Poder Civil. 

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

8 DE JULIO   DE 1978

Contra viento y marea

EL LENGUAJE POLÍTICO

Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.*)

Oír hablar en términos como “...vamos a implantar la justicia social con libertad”; “en mi Gobierno se impondrá la Nueva Democracia”; “haremos la redistribución geográfica del ingreso...”; “Vamos a eliminar la explotación y la miseria”; “haré el Milagro ecuatoriano”; “nuestro gobierno será de los trabajadores del campo y la ciudad...”, en fin tantos slogans, como si se tratara de introducir algún producto en el mercado, es el nuevo lenguaje político que utilizan los presidenciables, dentro del libre ejercicio de la democracia en época dictatorial.

Pero, este lenguaje político   de las “nuevas figuras” es una vieja estrategia que ha sido registrada desde la época floreana, garciana, alfarista, juliana y velasquista y que reaparece luego de ocho años para exponerse  por  diferentes  canales como la radio, la televisión  y complementada con el discurso sin contenido pronunciado en las tarimas.

¿Cómo pretender un cambio social, una transformación de estructuras -entendido ésto  como lo pregonan los “nuevos políticos”- en América y en Ecuador, después de la experiencia Allendista en Chile y  antes en  República Dominicana?.

 El tinte revolucionario de las tesis de Gobierno expuesta  unilateralmente por los partidos y alianzas electorales que respaldan a seis candidaturas presidenciales tienen una marca: engañando se engañan creando falsas ilusiones moldeando y distorsionando el sentimiento   de hombres y mujeres que esperan mejores días para sí y los suyos.

¿Qué pasaría si los ecuatorianos exigieran realmente el cumplimiento de tan sociales slogans?. Más honesto, real y práctico sería  que los futuros conductores del Gobierno constitucional dediquen sus esfuerzos a reformar, mejor dicho a “reconstruir” los vacíos  heredados en el campo  cultural, educativo, nutritivo, productivo, industrial, agrícola.moral,ético y político.

Hablar de cambios suena hueco, procurar reformas  interesante, hacer innovaciones, lo certero.

Además  el orden    jurídico del Estado  no necesita promesas insurgentes  sino hechos concretos, cumplimiento fiel de la Carta Política aprobada en referendum, necesita encarar el problema indigenista relegado por siglos.Para gobernar  hay que estar de acuerdo con el sentido de las palabras, pero el “lenguaje político” es tal, como permanente  es el statu quo.

*Estos editoriales  se publicaron con el seudónimo Juan de la Luna S. cuyo autor  es el periodista Javier Simancas C.

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

12 DE JULIO  DE 1978

Contra viento y marea

NO A LA PROVOCACIÓN

Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.*)

Cuando el pueblo está por conseguir el retorno democrático largamente esperado, repudiables acciones están sucediendo en el territorio nacional buscando la manera de alterar el clima de relativa paz que ha caracterizado al proceso electoral.

Esta vez, no cabe responsabilizar a una supuesta filiación política. Los hechos de violencia se han registrado en Guayaquil, Milagro, Esmeraldas y     Quito. Se está tratando de crear un clima de inquietud y tensión, utilizando medios criminales  para conseguir un fin negativo  que aliente  el ausentismo ciudadano a las urnas.

Además, está claro  que se intenta provocar al pueblo que ya está preparado y listo para escoger su destino. Pero  lo que no sospechan, lo que no saben los instigadores de estos actos de violencia,   estos provocadores es  el pueblo responderá masivamente en las urnas.

Son vanas las mutuas inculpaciones. La campaña electoral  como epílogo y como ejemplo de patriotismo  debe demostrarle a los instigadores  que en la lucha política hay  saber perder y   saber ganar.

Ante todo y por sobre todo, a está la unidad    y a este esfuerzo   contribuimos todos los ecuatorianos.

El intento de desorden y de  obstrucción  hacia  la restauración democrática  no puede quedar en el misterio, el pueblo   reclama   acciones prontas y eficaces para descubrir a los autores de estos atentados.

Estamos a las puertas de la constitucionalidad. Caer en las provocaciones es propiciar el  juego de intereses oscuros e indignos, propios de los enemigos del retorno.


*Estos editoriales  se publicaron con el seudónimo Juan de la Luna S. cuyo autor  es el periodista Javier Simancas C.

DIARIO EL TIEMPO DE  QUITO

19 DE JULIO  DE  1978

Contra viento y marea

¿A QUIEN CULPAR?

Javier Simancas C.(Por Juan de la Luna S.*)

El Tribunal Supremo Electoral ha llegado a las  mismas conclusiones del anterior organismo que funcionó hasta el 22 de septiembre e incluso ha revelado hechos más irregulares todavía, como es el caso de que algunas juntas electorales realizaron los escrutinios en sus domicilios.

Al igual que el anterior organismo, los actuales miembros, no han podido precisar, ni identificar  a los responsables de estas anomalías  que en el lenguaje político constituye el gran fraude electoral que anunció el doctor Rafael Arízaga Vega  y que,sin lugar a dudas, se produjo durante las doce horas de sufragio del 16 de julio anterior.

Antes del 22 de septiembre muchas conjeturas se tejieron alrededor de la  anulación  de los votos. Algunas con mucha base y otras como mera especulación. Lo que sí es cierto, es que los autores de estas irregularidades son militantes de un partido político que, seguramente hasta las vísperas del 16 de julio, estuvo completamente seguro de que no iba a ganar las elecciones y dispuso a sus militantes que  procuren, en la medida de las circunstancias,   dañar las elecciones.

Este partido, según las hipótesis de aquellos días de indecisión política, es Concentración de Fuerzas Populares, CFP. Ahora lo que se hace preciso es llegar hasta las últimas consecuencias, puesto que el Tribunal Supremo Electoral, aunque por distinto camino, ha llegado a las mismas conclusiones. Ha sido saboteada la voluntad popular y por consiguiente es indispensable que se determine definitivamente, con valentía y honestidad, a los autores intelectuales de estos acontecimientos que ponen en peligro el retorno a la normalidad democrática. 

Una comisión investigadora de alto nivel se hace indispensable en este momento en que nuevamente los nubarrones del caos político ensombrecen nuestro país. Esta comisión de miembros del  organismo  electoral y de los partidos políticos, así como del Gobierno, tiene que determinar en el menor tiempo, quienes tuvieron que ver con estas anormalidades. Para muchos, incluidos algunos ex candidatos presidenciales, los hechos puestos a la luz pública fueron provocados por la negligencia y falta de conocimiento de los miembros de las juntas receptoras del voto, para otros, como el caso de lo ocurrido en la provincia de Pichincha, tuvo su origen en los coordinadores del organismo seccional, todos pertenecientes a Concentración de Fuerzas Populares.

En definitiva, hemos vuelto a lo mismo. El camino recorrido por el anterior Tribunal y el actual ha llegado al mismo punto. Antes se denunció un fraude de grandes proporciones, ahora se dice que son anomalías, sin embargo, de que se han ajustado a la Ley de Elecciones, instrumento jurídico que han pedido se reforme, para evitar los problemas  que ahora son motivo de honda preocupación entre los ecuatorianos.

La mano negra existe. El descubrimiento de ésta y de sus cómplices  es un imperativo porque. de lo contrario, el proceso electoral y los ganadores presidenciales no podrán ejercer el Poder libremente, en vista de que sobre triunfo se tenderá el manto de la duda que hará débil el ejercicio de su mandato presidencial.

*Estos editoriales  se publicaron con el seudónimo Juan de la Luna S. cuyo autor  es el periodista Javier Simancas C

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