DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
27 DE DICIEMBRE DE 1978
LOS PARTIDOS DEBILES
Contra viento y marea
Javier Simancas C (Juan de la Luna S.)*
Una de las características de los sistemas democráticos es ser más perfectos, contar con una multiplicidad de tendencias o agrupaciones políticas y la existencia de partidos políticos que no sean de nombre y membrete.
Para ser preciso y hablando de la democracia representativa occidental, liderada por Estados Unidos y Gran Bretaña, el sistema está sustentado en dos grandes partidos: uno que está en el Poder y otro que no participan de él, pero en permanente actividad, tolerando eso sí, aquellas tendencias ideológicas que hacen minoría, pero que no pasan de una docena de organizaciones.
Este ejemplo ilustra a los que hay que propender en Ecuador para evitar estos agitados procesos de alternancia entre un régimen de facto y uno de tipo civil, este último cada vez más esporádico.
En el país nos encontramos con tantas tendencias, grupos y partidos que pese a las legislaciones sobre la materia, aparecen y desaparecen según las condiciones electorales del momento. Asoman grupos o mini partidos que con el único propósito de, al amparo del nombre, saciar sus ambiciones políticas personales. Son los que hacen del oportunismo una bandera.
Ha llegado la hora de que, por primera vez, el Tribunal Supremo Electoral actúe como verdadero juez y como el organismo llamado a robustecer las bases democráticas del país que, sin miramientos, ni influencias y presiones, resuelva sobre la suerte de esos pequeños grupos auto calificados Partidos, que no representan ni el 25 % de la militancia ideológica de la nación.
Son estas agrupaciones y su proliferación las que debilitan el sistema democrático ecuatoriano, porque son muchos en pugna, siempre caminando a su autodestrucción; son tan débiles que no logran siquiera estructurar sus cuadros directivos provinciales.
La inestabilidad democrática que vive el país, en gran parte la provocan los débiles partidos políticos. Esta en manos de los dirigentes honestos y patriotas reabrir el camino un sistema de plenas garantías y libertades.
Tiene la palabra el grupo de lo ocho cuestionados, algunos de los cuales no han sabido recoger la bandera ideológica y doctrinaria dejada por sus fundadores.
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.