Ricardo Homs
El Universal
Debemos preguntarnos cuál es el motivo para que hoy -a 500 años de distancia-, sigamos cuestionando nuestro legado hispano, generando conflicto social y político con este tema.
Todos los países de Europa sufrieron invasiones. Sin embargo, en el extranjero este es un tema superado, en cambio, para nosotros la narrativa de la conquista está hoy más presente que nunca, generando en la sociedad mexicana un sentimiento de victimización y de encono como respuesta.
La interpretación histórica de la derrota deja en el ánimo colectivo de los mexicanos la percepción de haber nacido en un país que surgió con la deshonra de tener como origen a un pueblo vencido, víctima de las ambiciones de los poderosos invasores, y además, que el mestizaje es el resultado del abuso sexual en contra de las mujeres indígenas. Esta ha sido la narrativa oficial desde que tengo uso de memoria.
De este modo vemos que este sentimiento de victimización recorre al pueblo mexicano, generando resentimiento social. Por ello vemos que en el ámbito político hay una tendencia a dejarse seducir por héroes reivindicadores que responderán ante los agravios y cobrarán las afrentas, lo cual ha permitido a gobernantes populistas mantener el control político.
Esta visión histórica -relativa a la denominada Conquista- nos confronta hoy como mexicanos. Sin embargo, no es casual, pues ha sido construida a lo largo de muchos años, quizá poco más de 200, o sea desde que México consumó su independencia.
El objetivo de construir esta interpretación histórica desde la posición de víctima -focalizando nuestro origen en la derrota- ha servido para legitimar la concentración de poder individualizado, a partir de manipular las legítimas expectativas y aspiraciones de quienes han sido marginados y estaban en espera del mesías reivindicador de agravios.
Detrás de esta visión está la narrativa maniquea de vencedores y vencidos que impacta negativamente la autoestima de los perdedores. Por ello, quizá el mexicano siente que el fracaso lo trae en el bolsillo y en contraste, el éxito es producto de su resiliencia, entereza y gran determinación para enfrentar a la adversidad y al destino.
Por ello los mexicanos nos esforzamos como país por demostrarnos que somos más fuertes que la adversidad y podemos superar todas las crisis.
Sin embargo, en el momento actual -caracterizado por un contexto social de resentimiento por los agravios recibidos durante tantos años de olvidos-, se renueva la confrontación con base en argumentaciones históricas.
El verdadero peligro está en que, del tema étnico -como origen de las limitaciones económicas y de la pobreza-, pasar a la ideología de la “lucha de clases” -promovida por el marxismo- no hay más que un paso.
Con una visión incluyente, que nos permita llegar a la reconciliación, visualizamos la construcción de un país que estimule la verdadera justicia social a través de brindar oportunidades de desarrollo y calidad de vida para todos los sectores sociales y económicos.
Para ello debiésemos empezar por neutralizar este contexto de confrontación estimulado por la narrativa de una conquista militar inexistente denominada erróneamente “Conquista” y en su lugar debiésemos privilegiar la fusión de dos civilizaciones: la indígena y la europea.
Esta visión fue denominada “sincretismo cultural” por José Vasconcelos, hace casi cien años, lo cual dio por resultado la expectativa de un gran país, que hoy es México.
Hoy es un momento de aprovechar las oportunidades que nos ofrece el inicio de un nuevo gobierno para buscar la reconciliación, ya que parece ser que con visión realista y pragmática nuestra presidenta ha asumido el objetivo de “gobernar para todos los mexicanos”, como ella misma lo manifestó en su discurso de toma de posesión del cargo presidencial, lo cual lleva forzosamente a la conciliación y a un proyecto de país unificado.
Interpretar los hechos históricos acontecidos hace 500 años a través de los valores morales y sociales de hoy, representa ingenuidad -o perversidad-, por parte de quienes quieren estimular la confrontación. ¿A usted qué le parece?
* Artículo tomado del diario El Universal de México con autorización del autor para Noticias Equinoccio. www.radioequinoccio.com
Florita Proaño C.
El respeto a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos es la norma que rige el derecho internacional.
Pero ¿ es válido escudarse en esta normativa para asesinar, perseguir, violar, torturar y más agresiones atroces contra la dignidad humana? Definitivamente no y algo debe cambiar. Esta declaratoria va quedando obsoleta en el mundo actual. Ha invalidado la actuación de organizaciones como la ONU, la OEA y otras entidades encargadas de precautelar los derechos humanos y la convivencia pacífica de los pueblos, convirtiéndolos en pesados e inútiles entes burocráticos, incapaces de afrontar y frenar actos atroces,
Aplicando esta política a la vida cotidiana, sería válido respetar la soberanía y autodeterminación de un hogar, cuando hay algún intento de asesinato o agresión brutal en un hogar vecino? Imposible. Lo lógico es pedir de inmediato la intervención policial para salvar la vida de seres humanos.
En el derecho internacional, puede ser válida esta norma cuando hay asesinatos, torturas,, violaciones, persecuciones cometidas por dictaduras atroces que a pretexto de defender un sistema político inútil han arrasado con toda una generación, como el caso de Venezuela, Nicaragua, Cuba o para detener los ataques a Ucrania, Líbano, Gaza, Sudán?
Baste recordar el triste papel de la OEA cuando debió pronunciarse sobre el fraude y represión atroz en Venezuela, La respuesta cómplice y vergonzosa de algunos países fue el respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos. Algo más honrosa fue la declaración posterior, condenando esos hechos, aunque haya quedado en simples papeles, mientras el tirano sigue aniquilando a la población.
El mismo secretario de la ONU, Antonio Guterres, en su intervención ante la 79 Asamblea de este organismo, acaba de reconocer la ineficacia de esta política internacional para detener los abusos del poder.
“ La mpunidad amenaza los cimientos del derecho internacional y de la propia Carta de las Naciones Unidas al permitir violaciones y abusos de las garantías fundamentales y de los derechos de los Estados"…Cada vez son más los gobiernos que transgreden el derecho internacional y pasan por encima de los instrumentos e instituciones internacionales, así como de las decisiones de los tribunales.,,Pueden hacer caso omiso del derecho internacional humanitario. Pueden invadir otro país, asolar sociedades enteras o ignorar por completo el bienestar de su propio pueblo y nada sucede”, aseguró.
Sin reformas, la fragmentación es inevitable, y las instituciones globales perderán legitimidad, credibilidad y eficacia, acotó.
Por Fernando Borja Gallegos
30 de septiembre de 2024
“No preguntes por quién doblan las campanas; están doblando por ti”, consta en el verso del gran poeta inglés, John Donne. Famosa frase con la que intitula el prestigioso escritor norteamericano, Ernest Hemingway, su novela relativa a la guerra civil que estalló en España en 1936 y que terminó en 1939. Fue corresponsal en dicha conflagración, que le facilitó conocer los acontecimientos que tuvieron lugar durante la contienda.
En el mentado poema de John Donne, afirma: “ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”.
Cuando los dolorosos acontecimientos de 7 de octubre de 2023, publiqué mi artículo en Radio Equinoccio.com, el 9 de octubre de ese año, con el título ISRAEL Y EL ATAQUE DE 7 DE OCTUBRE DE 2023. En él me refiero a la indignación que produjo el asesinato de más de 1200 civiles israelitas y, además, el secuestro de más de 200 de ellos.
Por lo expuesto, Israel, atacó a los autores de dichas masacres, en Gaza y en el Líbano. Conflicto que se mantiene y adquiere preocupación en el mundo entero. Hoy, según la prensa internacional, Irán pide permiso a Irak y Jordania, para atacar a Israel, ante lo cual Washington y Londres, exteriorizan su total respaldo a Israel y no descartan conseguir que Irán, reconsidere sus planes de atacar a Israel.
Oportuno destacar que la República del Líbano, que limita con Israel, Siria y con el Mar Mediterráneo, ha sufrido también por la pugna referida, cuyos actores principales son: Israel, Hezbullah, Hamás e Irán.
Abrigo la esperanza que Jordania siendo un Estado aliado de Estados Unidos y Reino Unido y, que es una nación árabe, que tiene tratados de paz con Israel, intervenga con su monarca, el Rey Abdalá II, a fin de que encuentre el camino que permita se reestablezca la paz. El prestigio y seriedad del monarca, puede obtener que, en Amán, capital de Jordania, se reúnan las partes en conflicto.
Oportuno rememorar, en este momento de conflictos, riñas y desacuerdos, que tuve la grata oportunidad de conversar, telefónicamente, con mi respetable y distinguido amigo, el Embajador de Israel Yoav Bar-On, quien se desempeñó como Jefe de la Misión Diplomática de Israel en la República Dominicana. Querido país en donde lo tratamos a Yoav y a su brillante familia.
Yoav, fue asesor político en la Oficina del Departamento de Europa y Embajador en la División para América Latina y El Caribe en la Cancillería Israelí. Su vasta experiencia en Camboya, Laos, Francia y Turquía, entre otros, le dieron la oportunidad de tener una amplia visión del mundo en el campo político, económico y social. Por las cualidades anotadas, será muy grato e ilustrativo leer su libro “El desafío de la diplomacia no convencional”, libro que se publicará en español en los próximos días. (Libro editado ya en hebreo).
Amerita explicar que el título “Por quién doblan las campanas” lo tomé en virtud de que la muerte de tantos seres humanos en Medio Oriente no permite desoír cuando doblan las campanas por cada caído en la guerra, con duelo y tristeza, exteriorizo el pesar que a la mayoría agobia.
Por Fernando Borja Gallegos
26 de septiembre de 2024
El 19 de septiembre de 2024, bajo el título VENEZUELA: ENTRE LA INDIGNIDAD Y EL MIEDO”, comenté respecto de la actitud del señor Edmundo González, quien fue candidato a la Presidencia de la República de Venezuela y que, aparentemente, triunfó en las elecciones. Digo aparentemente, tomando en consideración que el referido candidato reconoció el triunfo de Nicolás Maduro.
Como afirmó en mi mentado artículo “El ex candidato González al llegar a Madrid aseveró: “hubo horas muy tensas de coacción, chantaje y presiones. En esos momentos consideré que podía ser más útil libre que encerrado e imposibilitado de cumplir las tareas que me encomendó el soberano”. Dicha declaración buscaba explicar la carta que dirigida al Presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez Gómez, exteriorizaba la indignidad y el miedo constante en dicha misiva, parte de cuyo texto, es el siguiente: “siempre he estado y seguiré dispuesto a reconocer y acatar las decisiones adoptadas por los Órganos de Justicia en el marco de la Constitución, incluyendo la pre citada sentencia de la Sala Electoral, que aunque no la comparto, la acato por tratarse de una resolución del máximo Tribunal de la República”. La pretensión del señor González de creer que su noble pueblo le encomendó “las tareas desde el exterior” y, además, su extraño sueño de rectificar su conducta con la citada carta, obliga tanto al Gobierno Venezolano, cuanto a la señora María Corina Machado, para que, en bien de su país, depongan intransigentes posturas y convoquen a nuevas elecciones las que, permitan garantizar un proceso serio y libérrimo, cuyo resultado sea la voluntad del noble pueblo venezolano”.
Oportuno subrayar que el Presidente de Colombia, Gustavo Petro, en declaraciones del 23 de septiembre del 2024, desde Nueva York, aseveró que el proceso electoral fue incongruente desde el inicio y, además, agregó “nosotros quedamos en un punto, si no hay presentación de actas no hay reconocimiento. El proceso previo a los comicios fue erróneo. Todo lo que se había hablado en México, Colombia y Barbados para que pudieran ocurrir unas elecciones libres no ocurrió”.
En concreto, la interesante postura del Presidente Petro y del Presidente Lula, de Brasil se contraen a facilitar una salida negociada al caos imperante en Venezuela.
Por lo expuesto, como sostuve en mi artículo de 19 de septiembre del año en curso, amerita nuevas elecciones a las cuales deben postularse la señora María Corina Machado, impertérrita líder de la oposición y el señor Maduro.
Inobjetable mi propuesta tomando en cuenta que los padrones electorales están listos, por ende, muy bien se podría convocar a elecciones para que tengan lugar en 30 o 60 días.
Florita Proaño C.
Enfrentar a más de 22 organizaciones criminales armadas hasta los dientes, agazapadas en la sombra y capaces de atroces actos terroristas como incendios masivos, es realmente tarea de titanes.
El presidente Daniel Noboa, a sus 36 años, como el mandatario más joven del Ecuador, asumió con decisión la tarea de enfrentar a estas mafias a las que otros gobiernos impulsaron, solaparon o voltearon la cara. Las Fuerzas Armadas, incluyendo la Policía Nacional han asumido con él esta dura responsabilidad
Exponiendo su vida, la de su familia y sus tiernos niños ha enfrentado esta guerra para salvar a los ecuatorianos,de esta delincuencia atroz, capaz de matar a mansalva a familias enteras, incluyenda a niños, mujeres, jóvenes culpables o inocentes y a sus propios compinches. Mafías que recurren a todo tipo de maldad, como las de ahora que atacan cobardemente a poblaciones y ciudades enteras a través de incendios.
Baste mirar las historias de los capos de las mafias y sus cadenas de mando para darse cuenta de todas las formas de intimidación, filtración en las esferas del poder, armamento y dinero del que disponen y la frialdad con que asesinan y torturan.
Pero increíblemente, el presidente Noboa y las Fuerzas Armada se han quedado solos y abandonados del poder político que, por intereses mezquinos, ha soslayado su misión de servir al país. A la euforia inicial que caracterizó a esta declaratoria de guerra, siguió el abandono de los diferentes partidos políticos y bancadas de la Asamblea Nacional, incluyendo legisladoras de su propio partido, que empiezan a abandonar el barco.
La vicepresidenta, obligada legal y moralmente a respaldar al gobierno por el mandato que recibió en las urnas, traicionó esa misión desde el primer día y no ha dudado hasta en pedir la destitución. Los organismos constitucionales y de control le han dado también la espalda, negando sus iniciativas y menguando las alternativas propuestas no sólo para enfrentar esta guerra, sino la crisis económica y social del país.
Las críticas de sus enemigos políticos son atroces hasta para tildar su pausada y bien pensada forma de hablar como si la elocuencia fuera el único indicio de inteligencia, cuando todos sabemos que muchos de los líderes más locuaces han terminado siendo los peores tiranos.
La titánica tarea emprendida por el presidente Noboa merece, hoy más que nunca, el respaldo frontal de todos los ecuatorianos y de la comunidad internacional, sin distingo de ideología ni posición social o económica, porque está en juego la vida y el destino de nuestra familia, de nuestros hijos, de nuestro país, de nuestro continente, so pena de convertirnos en esclavos de la violencia y narcotráfico que va destruyendo todo.
No conozco personalmente al presidente Noboa pero recuerdo que cuando miraba en televisión su posesión presidencial, me nació aplaudirlo y bendecirlo una y otra vez, como si fuera un hijo y bendecir la valentía de su madre y familia.
Y bendecirlo hoy para pedir la protección divina frente a los nuevos peligros, porque se de la inmensa responsabilidad que tiene sobre sus hombros y todo lo que debe enfrentar para sacar al país adelante, incluyendo la soledad del poder cuando la envidia, la maldad y los egoísmos acechan.
Hernán Patricio Orcés Salvador
Estamos cerca de que se realicen procesos electorales en Ecuador y Estados Unidos. En nuestro país, se volverían a realizar elecciones para cuatro años, después de que se cumpla el período de dos de la muerte cruzada, dado de que por primera vez en nuestro país se produjo aquello.
Se espera que las próximas elecciones en nuestro país sean realizadas con total transparencia y con el mejor espíritu democrático y patriótico, pues aspiramos a que exista una alta sensibilidad en ese sentido por parte de los aspirantes al solio presidencial y también para el caso de los asambleístas nacionales y provinciales.
Resulta muy difícil que entre 16 aspirantes a la presidencia y vicepresidencia se pueda seleccionar el binomio que mejor se identifique con los requerimientos nacionales y que tenga los méritos y capacidades para que pueda ser electo. Se aspira a que los candidatos presenten planes de gobierno muy claros y concretos que ilustren debidamente a la ciudadanía y faciliten su escogitamiento.
Se considera de acuerdo a las encuestas y por los antecedentes anteriores que lo más probable es que puedan pasar a la segunda vuelta, nuestro actual mandatario Daniel Noboa y la candidata Luisa González y de ser así se medirían esas dos fuerzas políticas, salvo que apareciera algún outsider como ha ocurrido en eventos anteriores, quizás Jan Topic, Henry Kronfle o Henry Cucalón, no sabemos a ciencia cierta quien podría ser.
En el caso de Estados Unidos se dirimiría esta contienda electoral de elección de Presidente, entre el expresidente Donald Trump del partido republicano y la actual vicepresidenta Kamala Harris del partido demócrata. Las encuestan le dan una ligera ventaja a la candidata demócrata, pero asimismo cómo en Ecuador, no sé puede saber con exactitud, pues todo puede decidirse el momento propiamente de las elecciones.
Aspiro a que tanto en nuestro país como en Estados Unidos estas próximas elecciones nos den muestras fehacientes de la vocación democrática de estas dos naciones, donde debe primar esa coherencia y lucidez en los votantes para su decisión más adecuada, aclarando que en Estados Unidos quien elige propiamente un binomio presidencial es de acuerdo a los votos de los delegados de cada Estado, es decir aunque un candidato o candidata tuviera mayoría de la votación de la población, tendría que tenerlo también de la mayoría de estos delegados estatales.
Ricardo Homs*
El Universal
En un país donde prevalece la cultura del aprovechamiento de las canonjías que ofrece el servicio público, es sabido que un importante porcentaje de los servidores públicos, -y de quienes se dedican a la política-, tienen en su haber acciones cuestionables moralmente, -e incluso-, judicialmente, lo cual les pone en posición vulnerable frente a quien tenga control o influencia en los órganos de impartición de justicia.
En los gobiernos anteriores a la 4 T, -e incluso en éste que está por concluir-, esta vulnerabilidad se convertía en un arma de negociación política a través de la influencia que se ejerce desde el Poder Ejecutivo Federal, -y en los gobiernos estatales-, sobre el aparato de impartición de justicia. La venganza en contra de los enemigos, -así como la extorsión en contra de los críticos y adversarios políticos para obligarlos a negociar-, ha sido una práctica velada pero cotidiana.
Sin embargo, a partir del blindaje que garantizaba el estado de derecho, siempre existía el recurso de impugnación por parte del agraviado cuando éste recurría al Poder Judicial Federal, -que debemos reconocer-, hasta hoy está formado por profesionales de la jurisprudencia, que con base en su criterio y en su libertad de conciencia han resuelto casos complicados, sin dejar de reconocer que ocasionalmente algunos han abusado de esta prerrogativa.
El respeto a la autonomía de jueces, magistrados y ministros, -así como a sus decisiones-, obligaba a todas las autoridades del país a acatar las sentencias, conscientes del riesgo que significaba ignorarlas. El respeto a la constitucionalidad y al estado de derecho, era una referencia obligada.
Sin embargo, en este gobierno se empezaron a ignorar sentencias simplemente porque el Presidente de la República no estaba de acuerdo con ellas, o porque se contraponían a sus decisiones, a sus proyectos, o simplemente a su criterio personal.
Las fiscalías, -que en cualquier país del mundo son las encargadas de ejercer las acciones punitivas-, ni se inmutaron ante el desacato frente a sentencias judiciales, dejando por sentado que no se sometían a la constitucionalidad del Poder Judicial, sino que se doblegaban ante la fuerza del Poder Ejecutivo.
Así vimos cómo se fortaleció la impunidad y se resquebrajó el estado de derecho, que solo era respetado cuando la acción era aprobada por el titular del Poder Ejecutivo. De este modo vimos como fueron ignorados todos y cada uno de los recursos judiciales que otorgaron las autoridades competentes en contra de la construcción del Tren Maya, e incluso, en contra de la misma reforma judicial.
Frente a estos desacatos en contra de resoluciones de jueces y magistrados, -y a la falta de acción por parte de las fiscalías, para ejecutar las medidas correspondientes-, es que se erosionó la autoridad del Poder Judicial. Las fiscalías en México son autónomas e independientes, pero generalmente terminan subordinadas al Poder Ejecutivo Federal y a los gobiernos estatales.
Esta provocación sistemática e intencional en contra del Poder Judicial, -frente a la indiferencia y pasividad de los partidos políticos, de las instituciones públicas y privadas y de la misma sociedad-, dio la pauta para impulsar esta reforma judicial, la cual nació viciada de origen y carente de autoridad moral, porque no se respetaron los procedimientos ni las impugnaciones.
A partir de esta reforma judicial, para efectos prácticos podríamos decir que el Poder Ejecutivo tomará control de lo que fue un Poder totalmente autónomo e independiente, lo cual le dará un poder absoluto para negociar con opositores, críticos y adversarios políticos, sobre la base de su capacidad de ofrecer impunidad y desaparecer expedientes comprometedores.
Si la independencia y autonomía que ejerce hasta hoy el poder judicial permite a jueces, magistrados y ministros emitir resoluciones apegadas a derecho, -que incluso les enfrenten contra todo tipo de personas e instituciones poderosas o influyentes-, seguramente veremos que los nuevos funcionarios que lleguen al cargo lo harán comprometidos con quienes les brindaron la oportunidad de llegar a su nueva posición y en posición vulnerables frente a quienes ejercen poder.
Impugnar el modo desaseado con que se logró la suma de votos a favor de la reforma judicial en el Senado podría constituir la mejor estrategia para derogar esta reforma, obligando al Senado a reponer de nuevo esta histórica sesión de consumación, plagada de negociaciones en lo oscurito, así como de intentos de compra del voto, -e incluso-, la negociación de exoneración de expedientes judiciales.
El intento de compra del voto de legisladores, -lo cual fue denunciado por los partidos de oposición-, constituye un acto de corrupción y un delito, y peor aún, el acoso utilizando carpetas de investigación como moneda de cambio.
Esas negociaciones de la bancada de Morena con los senadores de la oposición, -desde la posición de poder que representa el aparato gubernamental que les respalda-, evidencian violaciones de derechos humanos, así como un atentado contra la “libertad de conciencia”, que es un derecho básico para el legislador, pues estos contactos no se dieron como una negociación entre iguales, -donde la persuasión es la herramienta democrática-, sino como un intento de imposición y cohecho.
Podríamos concluir que esta reforma judicial destruye un sistema de contrapesos que impedían la concentración de poder en el titular del Poder Ejecutivo. Sin embargo, a partir de ahora éste tiene eliminada la última aduana, -que era representada por el Poder Judicial-, que impedía la consumación de abusos.
Bienvenidos a la justicia de la jungla; la ley la impone el poderoso.¿A usted qué le parece?Facebook: @Ricardo.Homs1“X”, (Twitter): @homsricardoLinkedin: Ricardo Homswww.ricardohoms.com
* Artículo tomado de diario El Universal de México, con autorización del autor para Noticias Equinoccio. www.radioequinoccio.com
Por Fernando Borja Gallegos
19 de septiembre de 2024
María Corina Machado, impertérrita líder de la oposición, que constantemente denunció la “represión y persecución del régimen de Nicolás Maduro” y no considera el exilio como una alternativa, debe estar descompuesta por la triste conducta del señor Edmundo González, que solicitó asilo en la Embajada de España y salió de su país el 8 de septiembre.
El ex candidato González al llegar a Madrid aseveró: “hubo horas muy tensas de coacción, chantaje y presiones. En esos momentos consideré que podía ser más útil libre que encerrado e imposibilitado de cumplir las tareas que me encomendó el soberano”.
Dicha declaración buscaba explicar la carta que dirigida al Presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez Gómez, exteriorizaba la indignidad y el miedo constante en dicha misiva, parte de cuyo texto, es el siguiente: “siempre he estado y seguiré dispuesto a reconocer y acatar las decisiones adoptadas por los Órganos de Justicia en el marco de la Constitución, incluyendo la pre citada sentencia de la Sala Electoral, que aunque no la comparto, la acato por tratarse de una resolución del máximo Tribunal de la República”.
La pretensión del señor González de cree que su noble pueblo le encomendó “las tareas desde el exterior” y, además, su extraño sueño de rectificar su conducta con la citada carta, obliga tanto al Gobierno Venezolano, cuanto a la señora María Corina Machado, para que, en bien de su país, depongan intransigentes posturas y convoquen a nuevas elecciones las que, permitan garantizar un proceso serio y libérrimo, cuyo resultado sea la voluntad del noble pueblo venezolano.
En mi artículo de 29 de enero de 2019, publicado en Radio Equinoccio.com, relativo a la conducta que debe caracterizar a las Fuerzas Armadas y Policía Nacionales, afirmó que: La Fuerza Pública, Fuerzas Armadas y Policía Nacionales, se deben al Estado, están constituidas para garantizar la subsistencia del país al que se pertenecen, por ende, es fundamental que sean capacitadas para el sagrado cumplimiento de su deber. Oficiales Generales, Superiores y subalternos, así como la tropa, si cuentan con una educación adecuada, de respeto al Orden Jurídico, a los derechos humanos, son positivos para la sociedad. En Venezuela, en estos precisos momentos, la violación de los derechos humanos, los actos de corrupción y la anarquía generalizadas, han obligado a la Comunidad Internacional a reclamar elecciones libres a fin de que esos pueblos escojan sus gobernantes –sin fraude- sin miedos”.
Por lo expuesto, amerita nuevas elecciones a las cuales debe postularse la señora María Corina Machado, sin impedimentos ni cortapisas que impida el libre concurso de la mentada líder.
Por Fernando Borja Gallegos
12 de septiembre de 2024
Hoy, Ecuador enfrenta muchos desafíos. En medio de un proceso electoral que se inicia, encontramos varios candidatos a Presidentes de la República: las pugnas de siempre. Casi todos son iguales. Muchos de ellos colaboraron con diferentes gobiernos, ya como ministros de Estado, directivos, altos funcionarios. Apoyaron a jefes de Estado y contribuyeron a su triunfo, por ende, cooperaron para ejecutar sus planes. Por tanto, ¿la discrepancia es real o aparente?, ¿el desacuerdo es verídico?, ¿la distancia es cierta?.
No se debe estigmatizar a los colaboradores de pasados gobiernos. Tampoco azuzar a la muchedumbre en contra de los coparticipes de otros regímenes. En el juego democrático en el Ecuador “la dirigencia política” ha colaborado con casi todos los jefes de Estado.
“Qué fácil resulta eso de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”, es un adagio que encierra una gran lección.
En el actual momento preciso, se debe estimular al pueblo a fin de que busque la verdad de los hechos acaecidos en el pasado y en el presente y una vez enterado de ellos, con conocimiento de causa, deposite su voto por lo que considere la mejor opción para la República en las próximas elecciones.
Considerando las mentadas elecciones para febrero de 2025, estimo prudente rememorar mi artículo “Elecciones en el Ecuador: entre máscaras y disfraces”, publicado en Radio Equinoccio.com el 3 de junio de 2023.
“Todos se preparan para la “gran fiesta de la democracia”, en la cual se elegirán presidente y vicepresidente de la República y miembros de la Asamblea Nacional. Desde tiempos remotos, los aspirantes combinan exposiciones, música, discursos, festivales con payasos, bailes, también se incluye abundante comida, como aguados de gallina y, el más popular, el tradicional sándwich con la respectiva cola. Los candidatos ponen todo el coraje y la pasión a los discursos que pronuncian. Buscan cuidadosamente impactar a sus seguidores con un estilo diferente, prometen dar solución a todos los problemas, sean estos políticos, económicos o sociales. Es impresionante e inolvidable “el acto de campaña” la música suena, el licor circula y los anhelos y transitorios pesimismos se esfuman en el ambiente. La fiesta de máscaras y disfraces se convierte en una gran ocasión para captar adeptos. Sin embargo, algunos advierten que todos los discursos de los aspirantes a cargos de elección popular son iguales, tratan de complacer a sus partidarios, abordan superficialmente los problemas que aquejan a la mayoría de los ecuatorianos, sin nada de fondo, vacíos, huecos e intrascendentes. En medio de ese laberinto, aparece la clara visión de la máscara que cubre aquel rostro que oculta su verdadera cara. Exterioriza sentimientos de solidaridad, de bondad infinita, de reivindicaciones sociales, de igualdad, de respeto a sus semejantes. Pero es tarde, la máscara cae milagrosamente y el impostor es descubierto… El disfraz ya no oculta su personalidad… todo termina, la fiesta concluye… el pueblo desengañado medita”.
La República del Ecuador enfrenta muchos desafíos, su dirigencia política, como sostuve en su oportunidad, abandonó el principio de que “es mejor sucumbir que pactar”, todas son máscaras y disfraces que ocultan el verdadero rostro de los propugnadores de aparentes cambios, por ende, el pueblo ecuatoriano tendrá que elegir entre la libertad y el orden o la inmoralidad y el crimen.
Fundamental que el pueblo mediante su libérrimo voto rechace a los autores, cómplices y encubridores de los desafueros e inmoralidades que han agobiado a la República.
DIARIO EXPRESO DE GUAYAQUIL
17 SEPTIEMBRE 1990
EL HONOR DEL CONGRESO
Javier Simancas C.
El honor de los actuales miembros del Congreso Nacional está de “bajada” . La campaña de desprestigio orquestada por políticos adeptos al Gobierno y por los funcionarios ha dado resultado en menos de treinta días.
En gran medida son responsables los congresistas. Unos confundieron su tribuna con una barricada populista y otros pensaron que había que gobernar desde el Palacio Legislativo al más puro estilo anti febres corderista, que caracterizó a la oposición en el tormentoso período constitucional anterior.
Con mutuas inculpaciones y en una evidencia más de la mediocridad de sus actores políticos, se han desenvuelto estos treinta días en que más se resaltó el lenguaje procaz, el insulto, la calumnia y la incapacidad. y lo más grave, haber antepuesto lo particular al interés colectivo.
Malos alumnos de la demagogia, legisladores y administradores del Estado se enfrascaron en una polémica insustancial, que encubrió los problemas de fondo como las irregularidades como en el manejo de un importante sector como es el agrícola.
Uno de los tantos actos de libertinaje informativo al que nos tienen acostumbrados ciertos elementos de la radiodifusión nacional, se convirtió en asunto de Estado y de seguridad interna. Pero también en un problema de honor y de familia. El escándalo sirvió como anillo al dedo para tapar el otro muchos más grave, como era el, “arroz ferruzi” y todos los procedimientos administrativos no bien aclarados en el proceso de adquisición de la gramínea.
Si tuvieran la entereza de velar por los intereses populares otro hubiera sido el camino, más complicado, pero el correcto para creer que el honor del Congreso está por encima de las rencillas personales, de los odios, envidia y ambiciones particulares.
Si se tratara de calificar el rendimiento de las acciones de las dos funciones del Estado, la calificación sería muy baja. La leal práctica democrática cada vez más pierde alumnos y alienta la confrontación general en la que el gran perdedor será el pueblo ecuatoriano que cada vez desconfía en sus elegidos.
El Universal
La anulación de la elección de la alcaldía Cuauhtémoc marca la fecha significativa de los nuevos tiempos de avasallamiento político a las autoridades electorales, a favor del partido en el poder, MORENA.
En una acción sin precedentes el Tribunal Electoral de la Ciudad de México invalidó la elección de la alcaldía Cuauhtémoc y revocó la constancia otorgada a Alessandra Rojo de la Vega, quien compitió por la alianza PAN-PRI-PRD.
Este proceso define los nuevos tiempos políticos. La elección en esa alcaldía fue competida por dos mujeres, Caty Monreal por la coalición de MORENA y aliados y Alessandra Rojo de la Vega por PRI, PAN y PRD.
Ante la derrota de Caty Monreal, MORENA exigió recuento de votos, lo cual se le concedió, pero esto no logró cambiar el resultado. Luego lo intentaron denunciando rebase del tope de gastos de campaña y tampoco lo logaron.
De repente como último recurso surgió la acusación de “violencia política de género” ejercida por Rojo de la Vega en contra de Caty Monreal.
¿Cómo puede haber violencia política de género por declaraciones vertidas durante una campaña donde las dos contendientes son mujeres?
Ésto sienta un precedente muy peligroso para las próximas elecciones, cuando compita una candidata del género femenino, contra uno del masculino. El hombre siempre estará en posición vulnerable frente a su contrincante, pues cualquier declaración de éste, -incluso en los debates-, podrá ser calificada como violencia política de género. Ésto cambia radicalmente la equidad en la competencia electoral, pues pone al varón en una posición de indefensión absoluta.
A Rojo de la Vega el Tribunal Electoral de la Ciudad México le acusa de utilizar calificativos denigrantes, -y además-, minimizar la experiencia política de su contrincante reduciéndola a los apoyos familiares.
Además, MORENA denuncia violencia psicológica ejercida por Rojo de la Vega contra la candidata Monreal.
Definitivamente toda esta argumentación es subjetiva y no sería digna de tomarse en cuenta si el Tribunal Electoral de la Ciudad de México no estuviese presidido de forma interina por un funcionario cooptado por MORENA, que ejerció su voto de calidad para lograr el desempate durante la votación donde se emitió el veredicto final que invalidó la elección.
Rojo de la Vega cuestionó, -desde que iniciaron las impugnaciones por parte del equipo morenista-, la cercanía del presidente interino del Tribunal Electoral de la Ciudad de México, -
Armando Ambriz Hernández-, -por cierto… zacatecano-, como amigo y compadre de Ricardo Monreal.
Muy grave que a partir de las subjetividades implícitas en el concepto “violencia de género”, se pueda anular una elección.
Además, genera un antecedente que rompe la equidad en las futuras campañas electorales para cualquier candidato varón. Bastará que una candidata compitiendo con un hombre apele a este argumento, -que se convertirá en dogma y tabú-, para que las autoridades electorales, -convertidas en inquisición-, le descalifiquen.
No olvidemos que la “victimización” es toda una cultura dentro de la 4T, promovida desde hace muchos años por quien hoy es el inquilino del Palacio Nacional.
También llama la atención la frivolización con que la 4T reduce a la lucha feminista, manipulando sus argumentos judiciales para cancelar esa elección recurriendo a la reivindicación de género. Este es un movimiento social de reivindicación de derechos, -auténtico y profundo-, al que muchas mujeres han dedicado su vida y no debe permitirse que éste se convierta en rehén de ambiciones políticas.
Minimizar el impacto de este atraco en contra de la democracia puede tener implicaciones futuras en un contexto donde se corre el riesgo de que, a partir de la reforma, el Poder Judicial Federal pudiese quedar atrapado dentro de las ambiciones políticas de la 4T.
Es urgente impedir que se consume este duro y demoledor golpe a la democracia en el país. Las elecciones se definen en las urnas y no en los tribunales.
GOLPE A LA EQUIDAD DEMOCRÁTICA
Los dados estuvieron cargados en el reparto de las diputaciones y senadurías plurinominales, pues la interpretación de la ley la realizaron el INE y el Tribunal Electoral de la Federación “a modo”, para beneficiar a MORENA y sus aliados, -o sea al Partido Verde y al Partido del Trabajo-, y así lograr como coalición la sobrerrepresentación legislativa que los convierte en una supermayoría que podrá tomar decisiones legislativas sin tomar en cuenta a los partidos de oposición.
En estricto sentido, el partido que tendría derecho a mayor número de diputaciones y senadurías por haber sido el único instituto político que de modo independiente cumplió el requisito básico que define la legislación electoral, -de haber competido con más de 200 candidatos en la última elección-, fue Movimiento Ciudadano, MC, que además, obtuvo en las urnas un número mucho mayor de votos que el Partido Verde y el PT, lo que le da derecho a más curules.
En contraste MC recibió un número mucho menor de diputaciones y senadurías que esos dos partidos “satélites” de MORENA.
Además, MORENA y sus satélites se registraron como coalición al inicio de la campaña presidencial, pero a la hora del reparto de plurinominales exigieron de modo individual, -como partido-, por lo que les tocaron más a cada uno, que los que recibió MC.
Este fue un fraude técnico a favor de la coalición morenista para poder manipular ambas cámaras, con la complicidad del INE y el Tribunal Electoral.
LA GRAN MENTIRA
Se sigue mintiendo al pueblo de México haciéndole creer que con la reforma al Poder Judicial Federal el acceso a la justicia “de verdad” será inmediato y los abusos se terminarán. No se le explica al “pueblo” que la impartición de justicia para el ciudadano la aplican los tribunales locales, donde están los jueces que dependen de la estructura estatal.
Que además, en la “justicia cotidiana” intervienen también las fiscalías de los estados, de donde dependen los ministerios públicos y los agentes ministeriales, y en este proceso es donde más se abusa de los derechos humanos.
La reforma judicial va a dejar todas las injusticias tal y como están hasta hoy, pues la reforma sólo abarca al poder judicial federal, donde se revisan los asuntos que realmente limitan al presidente de la república y a su gobierno.
La pretendida reforma judicial de la 4T capitaliza los agravios ciudadanos derivados de abusos e injusticias, lo cual el ciudadano percibe como un todo, sin entender los diferentes ámbitos donde se imparte justicia.
Sin embargo, por una parte hay engaño porque se promete una justicia que no alcanzará a cubrir esta reforma, pero también ha habido ineptitud estratégica por parte del Poder Judicial y de los partidos de oposición, que no han sabido deslindarse de las instituciones donde se cometen los agravios e injusticias en contra de los ciudadanos.
Es en el ámbito de las instituciones locales de justicia es donde hay mayores oportunidades de corrupción y de contubernio con la delincuencia.
EL REY DE LOS JUICIOS POLÍTICOS
El diputado y representante de MORENA ante el INE, Sergio Gutiérrez Luna, pretende resolver todos los diferendos políticos amenazando a los adversarios y opositores de la 4T con someterlos a juicios políticos. Recientemente amenazó a los dos jueces federales que emitieron recursos para detener la reforma judicial, así como al consejero del INE, Martín Faz, por votar en contra de su partido en el proceso de distribución de cargos plurinominales en el Congreso, así como en contra de la consejera del INE Claudia Zavala.
Parece ser que no entiende que la pluralidad es la esencia de la democracia y quienes no comparten las ideas de la 4T, -y se enfrentan a su proyecto de gobierno-, están en todo su derecho de hacerlo y más aún si ejercen un cargo público que les faculta para ejercer su criterio personal.
* Artículo tomado de El Universal de México con autorización de su autor para Noticias Equinoccio. www.radioequinoccio.com
El reciente diferendo entre el presidente López Obrador y los embajadores de Estados Unidos y Canadá, por haberse pronunciado éstos en contra de algunos planteamientos de la iniciativa de reforma judicial, -como lo son la elección popular de jueces, magistrados y ministros de la SCJN-, muestra … o ignorancia de nuestro presidente respecto a los procedimientos y protocolos de la diplomacia, o un ingenuo intento demagógico de disfrazar el conflicto culpando al mensajero.
Sin embargo, es inviable no reconocer lo evidente: todo embajador es el vocero oficial del gobierno de su país y jamás vierte opiniones personales que no estén respaldadas por su gobierno.
El presidente López Obrador cree que puede cambiar el significado de los hechos con narrativas y pretende convertir este diferendo en un problema personal con el embajador Ken Salazar y por ello dice que la pausa es con la embajada y no con el gobierno del presidente Biden.
Sin embargo, detrás de este ingenuo planteamiento presidencial, -que podríamos calificar como una tormenta en un vaso de agua-, pareciera estarse aprovechando la oportunidad que ofrece este diferendo diplomático para sentar las bases futuras de nuestra política exterior frente a posibles problemas que pudiesen generarse con el próximo presidente de Estados Unidos, ya sea este Kamala Harris o Donald Trump.
Por ello el presidente López Obrador utiliza un tono patriotero que rescata el tradicional rechazo de nuestro país a la política exterior injerencista del gobierno norteamericano y capitaliza los arquetipos intervencionistas atribuidos a ese país.
Es evidente que los abusos de la 4T, -que ponen en riesgo a nuestra frágil democracia y al estado de derecho-, como lo son la reforma judicial y el posible intento de desaparición de nuestros organismos autónomos, -como el INAI y todos aquellos que generan contrapesos al Poder Ejecutivo-, traen muy preocupados a los políticos estadounidenses y ello pudiese predisponer al próximo presidente de ese país a endurecer sus políticas en contra de la pasividad del gobierno mexicano frente a los cárteles de la droga.
Seguramente las noticias que llegan de Estados Unidos respecto a la actual estrategia de ese gobierno de convertir en testigos protegidos a líderes de la delincuencia organizada mexicana presos en su territorio, -y poseedores de información privilegiada-, pone nerviosos a muchos funcionarios de este gobierno que pronto perderán impunidad al dejar sus cargos.
Frente a estos escenarios inciertos y de alto riesgo, blindarse con el discurso patriotero pareciera ser una estrategia populista y de alto impacto emocional que permitiría al gobierno que está por iniciar el primero de octubre, salir en defensa de cualquier funcionario de la actual administración que pudiese ser cuestionado por el gobierno norteamericano.
A final de cuentas las narrativas construyen percepciones públicas poderosas.
LA IZQUIERDA LATINOAMERICANA SE DIVIDE
No hay una sola izquierda latinoamericana y el conflicto e insultos entre Gustavo Petro y Daniel Ortega, … porque el nicaragüense calificó a él y a Lula como títeres del gobierno norteamericano por no reconocer a Nicolás Maduro como ganador de las pasadas elecciones, pone en evidencia esta fractura.
Gabriel Boric, Luiz Inacio Lula da Silva y Gustavo Petro, presidentes de Chile, Brasil y Colombia, empiezan a distanciarse de los dictadores tradicionales, -insertados en el Foro de Sao Paulo-, a partir de su rechazo al robo de las elecciones venezolanas por parte de Nicolás Maduro. Ésto marca un nuevo contexto político en la región y una nueva esperanza para la democracia, al margen de las posturas ideológicas.
BRECHA
Cada vez más crece la brecha entre la administración pública y la política.El político finca su fortaleza en la demagogia, pero el administrador público debe dar resultados y efectividad.La nueva Reforma Judicial pretende convertir a la administración de la justicia en una actividad de ocurrencias jurídicas y compromisos políticos.
* Artículo tomado de diario El Universal de México, con autorización de su autor para Noticias Equinoccio www.radioequinoccio.com
DIARIO EXPRESO DE GUAYAQUIL
16 FEBRERO 1990
ELECTORES Y POLITICOS
Javier Simancas C
En cada elección nacional o local aumenta la población del país. Hace diez años eran unos 2 millones 800 mil los ciudadanos con derecho a voto. En junio acudirán a las urnas casi 5 millones de hombres y mujeres con mayoría de edad.
Los electores han sido muy responsables para participar en estos actos cívicos para robustecer y avanzar en el proceso de consolidación democrática y constitucional. Ello fue demostrado a comienzos de los años 80 y ratificado en la década pasada, sin embargo de los múltiples factores de desencanto o incertidumbre del pueblo que eligió a sus dirigentes.
Si esa ha sido la actitud madura de los electores, ¿cuál es el comportamiento y la evolución de los elegidos? Como ayer, vacíos en su discurso, los políticos apelan a las reacciones espontáneas antes que a la razón; son incapaces para comprender los cambios que traen los tiempos y apenas han logrado arroparse en trajes nuevos sobre viejos cuerpos.
Ineptos para comprender al pueblo, apelan a él sólo en tiempo de elecciones. Hoy mismo se rompen las vestiduras proclamando su incondicional apoyo a sus aspiraciones y necesidades, cuando hace poco los crucificaron con leyes e impuestos que han agudizado más su pobreza y miseria.
Figuras que fugaron de viejos partidos y arrimarse a otros, hoy vuelven sin importarles su conducta porque, como antes, puede más la fuerza fatua y vanidosa, que los principios ideológicos y doctrinarios.
Otros reviven tras estar en la sombra pero poco cambiados; eso sí más ambiciosos y convencidos de que su carta de triunfo esencial es la increíble conducta popular que todo perdona y olvida.
Conservadores o azules, verdes o amarillos, rojo-negro-amarillos, agrupados en un abanico de colores; enjuiciados por corrupción; excéntricos o locos, hipócritas, revolucionarios y ultra revolucionarios quieren el voto sobre la base de las improvisaciones, ofertas inconsistentes y falsas promesas sin futuro.
Hoy como ayer “sacrifican todo” por los intereses superiores de la nación, de la cual se olvidan tras las elecciones.
En esa carrera, tampoco importa destruir partidos, la ética y la moral de los adversarios. No conocen o mejor dicho ignoran que su misión histórica es fortalecer más la cultura política del pueblo, cuya semilla esta en la práctica democrática de elegir y ser elegidos. En la otra orilla, iniciativas en este sentido chocan con los falsos cálculos y con el miedo que escrutan los viejos esquemas que se aferran a la incapacidad y a la falta de liderazgo político del que carece el país en esta hora de crisis y de urgentes evoluciones.
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