Por Fernando Borja Gallegos
3 de junio de 2023
Todos se preparan para la gran fiesta de la democracia, prevista para el 20 de agosto de 2023, en la cual se elegirán presidente y vicepresidente de la República y miembros de la Asamblea Nacional.
Desde tiempos remotos, los aspirantes combinan exposiciones, música, discursos, festivales con payasos, bailes, también se incluye abundante comida, como aguados de gallina y, el más popular, el tradicional sanduche con la respectiva cola.
Los candidatos ponen todo el coraje y la pasión a los discursos que pronuncian. Buscan cuidadosamente impactar a sus seguidores con un estilo diferente, prometen dar solución a todos los problemas, sean estos políticos, económicos o sociales.
Es impresionante e inolvidable “el acto de campaña” la música suena, el licor circula y los anhelos y transitorios pesimismos se esfuman en el ambiente.
La fiesta de máscaras y disfraces se convierte en una gran ocasión para captar adeptos. Sin embargo, algunos advierten que todos los discursos de los aspirantes a cargos de elección popular son iguales, tratan de complacer a sus partidarios, abordan superficialmente los problemas que aquejan a la mayoría de los ecuatorianos, sin nada de fondo, vacíos, huecos e intrascendentes.
En medio de ese laberinto, aparece la clara visión de la máscara que cubre aquel rostro que oculta su verdadera cara. Exterioriza sentimientos de solidaridad, de bondad infinita, de reivindicaciones sociales, de igualdad, de respeto a sus semejantes. Pero es tarde, la máscara cae milagrosamente y el impostor es descubierto… El disfraz ya no oculta su personalidad… todo termina, la fiesta concluye… el pueblo desengañado medita.
Es tiempo de radicales, todo cambia para bien a menos que enfermas mentes, busquen el fin de la República.
José Fouché el escurridizo, el tenebroso, el siniestro verdugo de opositores, en 1793, por encargo de la Convención destruyó Lyón. Lanzó, “la instrucción de Lyón”, documento que se adelanta en más de cien años a su época. En dicha instrucción dispone se ponga sobre las ruinas de la ciudad la inscripción “Lyón hizo la guerra a la República: Lyón ya no existe”.
En mi libro “Aquí existió un país: su noble pueblo no pudo contra la corrupción”, página 134, tercera edición, cito parte de la “Instrucción de Lyón”:
“Todo les está permitido a los que actúan en nombre de la República. Quién se excede en cumplirlas, quién aparentemente pasa del límite, aún puede decirse que no ha llegado al fin ideal. Mientras quede sobre la tierra un solo desgraciado, debe proseguir el avance de la libertad. La revolución está hecha para el pueblo; pero no hay que entender por pueblo esa clase privilegiada por su riqueza, que ha acaparado todos los goces de la vida y todos los bienes de la sociedad… La revolución sería un absurdo político y moral si no se ocupara más que del bienestar de unos cuantos cientos de individuos y dejara perdurar la miseria de millones de seres. Por eso sería un engaño afrentoso a la humanidad el pretender hablar siempre en nombre de la igualdad mientras separan aún a los hombres desigualdades tan tremendas en el bienestar… No os engañéis para ser un verdadero republicano, tiene que sufrir cada ciudadano en sí mismo una revolución parecida a la que ha cambiado la faz de Francia… Pasó la época de las decisiones tibias y de las contemplaciones. Ayudadnos a dar los golpes implacables o estos golpes caerán sobre vosotros mismos. La libertad o la muerte. Podéis elegir”.
Hoy, la República del Ecuador, enfrenta muchos desafíos, su dirigencia política abandonó el principio de que “es mejor sucumbir que pactar”, todas son máscaras y disfraces que ocultan el verdadero rostro de los propugnadores de aparentes cambios, por ende, el pueblo debe rememorar la mentada “Instrucción de Lyón” y actuar en concordancia. “La libertad o la muerte, podéis elegir”.
Por tanto, el 20 de agosto de 2023, el pueblo ecuatoriano tendrá que elegir.
Por Fernando Borja Gallegos
2 de junio de 2023
Con el mismo título escribí un artículo que, publicado en el Diario “El Tiempo” de Quito, el 18 de mayo de 1983, lo reproduje en la página 268, de mi libro “Aquí existió un país: su noble pueblo no pudo contra la corrupción”, segunda edición, editado en marzo de 2006.
En el mentado artículo exteriorizo la preocupación de buena parte de la sociedad de la época, por los delitos cometidos y que no fueron sancionados oportunamente. Sostengo que: “si las autoridades respectivas no adoptan medidas eficaces y enérgicas, el delito imperará revitalizado por la apatía y desidia demostradas al no castigar a los culpables”.
Hoy, al rememorar mi citado artículo, es coherente que, al igual que en el año de 1983, pedir que las autoridades asuman con responsabilidad y energía sus funciones a fin de que sus ejecutorias permitan se castigue a los que se han apropiado de recursos públicos.
Como sostuvo Sartre “nada hay tan respetable como una impunidad largamente tolerada”. La sociedad está indignada: circulan declaraciones que comprometen el prestigio de ex funcionarios de regímenes anteriores, por ende, indispensable que con imparcialidad se investigue y se sancione a los varios responsables de coimas y sobornos que atentan contra la dignidad nacional.
El gran escritor ambateño Juan Montalvo, sostuvo: “los mandamientos de la Ley de Dios rezan: no robarás, esto es, no robarás a nadie, ni a tu padre ni a tu madre, ni a tu prójimo, ni al Estado. Robar a la Nación es robar a todos: el que roba es dos, cuatro, diez veces ladrón: roba al que ara y siembra; roba al que empina el hacha o acomete el yunque; roba al agricultor, al artesano, al artista, roba al padre de familia; roba al profesor, roba al grande, roba al chico; el que roba al Estado, roba a todos y todos deben perseguirle por derecho propio y por derecho público”.
Que gran verdad dicha por Montalvo “al que roba al Estado hay que perseguirlo”. Por tanto, corresponde a los titulares de las Funciones del Estado, en cumplimiento de su deber, castigar a los individuos que se han apropiado de los dineros públicos, ya que su dolosa conducta atenta contra la subsistencia misma de la Patria.
Abrigo la esperanza de que el pueblo ecuatoriano en las próximas elecciones previstas para el 20 de agosto del 2023 designe al Presidente y Vicepresidente de la República y a los Asambleístas, dentro de los hombres y mujeres que se hayan distinguido dentro del campo moral e intelectual.
Por Fernando Borja Gallegos
30 de mayo de 2023
La Revolución Liberal del 5 de junio de 1895, triunfante entregó la Jefatura del Estado al General Eloy Alfaro, respetable militar que inspiró profundas reformas jurídicas y sociales en el Ecuador.
Por el General Eloy Alfaro se instituyó la libertad de conciencia y cultos, la educación laica gratuita y obligatoria, se abolió la pena de muerte por delitos políticos y comunes, se instituyeron escuelas normales para profesores y escuelas gratuitas para obreros. Además, se suprimieron convenios y normas mediante los cuales se había sometido al pueblo ecuatoriano.
En su calidad de Jefe Supremo, el General Eloy Alfaro, convocó a elecciones para designar diputados constituyentes. Integrada la Asamblea Constituyente expidió la Carta Política de 1897, la que por su artículo 14 prohíbe la pena de muerte, como afirmé, por delitos políticos y comunes. Preceptúa que las creencias religiosas no obstan para el ejercicio de los derechos políticos y civiles, instituye, como sostuve, la educación laica gratuita y obligatoria.
El sucesor, General Leónidas Plaza Gutiérrez, complementó su obra al expedir la Ley de Cultos, Ley de Matrimonio Civil y de Divorcio y Ley de Registro Civil.
Posteriormente, en 1906, en el segundo mandato del General Eloy Alfaro, el Congreso Nacional aprobó la Ley de Beneficencia, que permitió el funcionamiento de hospitales públicos y gratuitos en Quito, Guayaquil y Cuenca.
El General Eloy Alfaro, impertérrito defensor de la soberanía nacional que inspiró una de las más grandes reformas jurídicas y sociales de la República del Ecuador, fue cruelmente arrastrado y asesinado el 28 de enero de 1912. Ni el asesinato de este grande hombre impidió la vigencia de las trascendentales reformas referidas. Todas las Constituciones posteriores mantienen los innovadores preceptos legales.
Fundamental rememorar que en el Ecuador se han producido tres revoluciones: la del 6 de marzo de 1845, que puso fin a 15 años de influencia directa del General Juan José Flores, nefasto militar de triste recordación, la Revolución Liberal del 5 de junio de 1895, ya referida; y, la del 9 de julio de 1925, conocida como la Revolución Juliana, que sentó las bases para la contratación de la Misión Kemmerer que organizó el Banco Central, la Superintendencia de Bancos, la Contraloría General del Estado y se expidieron, en virtud de su eficaz concurso, la Ley Orgánica del Banco Central, la Ley de la Moneda, Ley Orgánica de Hacienda, etc.
La República del Ecuador, amenazada hoy por el caos, por el imperio del delito y por la impunidad, fue convocada a elecciones para que el pueblo el próximo 20 de agosto de 2023, elija Presidente y Vicepresidente de la República, además a los ecuatorianos que deben integrar la Asamblea Legislativa.
Por lo expuesto, abrigo la esperanza de que el pueblo unido reaccione en defensa de la moral pública y privada e inspirada en la Revolución del 5 de junio, ya citada, garantice la subsistencia de la Patria, eligiendo ecuatorianos no comprometidos con los hechos dolosos puntualizados y, por ende, garantice la libertad, la democracia y la soberanía nacional.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
23 DE SEPTIEMBRE DE 1979
Espejo del Ecuador
NUEVOS ESCOLLOS
Javier Simancas C.
Ninguno de los actos políticos y legislativos que protagonizaron los diputados durante esta última semana contribuyeron a mejorar las relaciones con el Ejectivo. Al contrario de las conversaciones entre el Presidente de la República y el Presidente del Parlamento, en el segundo encuentro, nada concreto se consiguió y, más bien, las leyes aprobadas abrieron más frentes de malestar,esta vez, a nivel empresarial y laboral.
A esto se suma el incidente que siguió a la elección del máximo representante del Poder Judicial, con la denuncia de que hubola injerencia política en la designación.
La Ley que fija cuarenta horas de trabajo a la semana trajo consigo la protesta de los sectores empresariales e inversionistas que expresaron su total desacuerdo porque,según ellos, arrastrará al país a una crítica situación económica y a una paralización del desarrollo.En cambio el sector laboral anunció que esta conquista social será defendida hasta las últimas consecuencias.También el Gobierno a través de los Ministros de Trabajo y Finanzas ha expresado su rechazo y se prepara a objetar este proyecto por inconveniente.
Todos estos aspectos, encaminan al país hacia un ambiente de intranquilidad, de ahí que el recurso utilizado por el Presidente de la República es vetar las leyes que pueden ser el germen de inestabilidad social.
El Poder Legislativo y quien ostenta la primera dignidad, don Asaad Bucaram , no ha dejado escapar ninguna oportunidad para desquitarse. Por ejemplo, ha dejado para quién sabe cuándo el estudio y aprobación de la Ley que crea el Consejo Nacional de Desarrollo; ha propkciado leyes a sabiendas de que el Ejecutivo no concuerda con ellas, como es el caso de la reforma al artìculo 27 de la Ley de Partidos y el de la legalizaciòn de los terrenos donados por el Municipio de Guayaquil a humildes familias.
Los otros proyectos de ley, como la nueva tabla de salarios, incremento del porcentaje de utilidades para los trabajadores; denuncias sobre irregularidades cometidas en el anterior régimen, aumentan el clima que impiden al Gobierno despegar. A esto se añade el caso de la frontera, creándose un frente a nivel internacional.
Entonces las promesas de la campaña electoral, la ratificación de las mismas en el segundo recorrido por el país del binomio ahora en el Poder y las últimas visitas a pueblos y ciudades a donde ha ido el Presidente para reiterar que se propone hacer cambios, no tendrán plena realización por lo que se siente el sabor de frustración y no se da paso a esa esperanza de cambios que ofrecieron a los ecuatorianos.
Termina esta nueva semana de sesiones del Parlamento y el Gobierno sigue huérfano de respaldo. Solo los seis diputados demócratas populares, han alzado la voz para apoyar los vetos presidenciales, más no los cefepistas que pertenecen al mismo partido del presidente Roldós.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
19 DE SEPTIEMBRE DE 1979
Espejo del Ecuador
UN ALEGRE FESTÍN
Javier Simancas C.
Cuando el 16 de agosto de 1972, los ecuatorianos celebramos alborozados el primer embarque del petróleo crudo extraído del subsuelo de la región oriental hacia los mercados internacionales,nunca imaginamos que este nuevo renglón de ingresos fiscales, sería la causa de tantas desgracias. Al contrario, fue tanta nuestra ilusión que hasta los menos ilusos e ingenuos creyeron que mejores días venían para él y para los suyos porque”estaban resueltos” todos sus anhelos de comodidad y bienestar material porque esos recursos iban a ser manejados con honradez y pulcritud por el gobierno militar.
Hubo tanta expectativa y ésta creció en la medida que la crisis energética mundial de 1973 y parte de 1974, permitió que el precio del crudo alcance niveles tan altos jamás previstos en la historia petrolera nacional e internacional.
Como efecto inmediato el nivel de demandas locales, regionales y nacionales aumentó en proporción directa al alto valor de cada barril.
Mientras tanto el “cientìfico” plan de desarrollo integral y de transformación elaborado por el gobierno de facto, con una elevada dosis de nacionalismo, encontró en su aplicación los escollos de una falsa planificación y un total desfinanciamiento, sin embargo de los cuantiosos ingresos a la caja fiscal.
Como paradoja, gran parte de los programas de desarrollo no se cumplieron y los supuestos fondos presupuestarios se desviaron a través de otros organismos financieros que se crearon como FONADE, FONAPRE, que eran manejados “alegremente” como lo ha denunciado el Presidente Constitucional de la República, Jaime Roldós Aguilera.
De ahí que los ecuatorianos nos preguntamos ¿dónde están los 79 mil millones de sucres provenientes de las exportaciones petroleras? La respuesta quizá podría darla la Cámara Nacional de Representantes cuya obligación, por mandato Constitucional, y moral es fiscalizar los actos de la dictadura y ahora del Poder Ejecutivo para establecer, a través de la Contraloría de la Nación, las responsabilidades administrativas, civiles y penales para sancionar a los responsables del mal manejo de los fondos públicos.
La Comisión Especial de investigación integrada por diputados de diversa tendencia política ha instalado una oficina para receptar denuncias de todo género, como medio para descubrir a los autores de los atentados contra el erario nacional. Hasta hoy el tipo de denuncias son de Comisaría y con ello está abierta la puerta para que ésta Comisión se convierta en la antesala de lo que fueron los Tribunales Especiales de Justicia creados por la dictadura militar, que se utilizaron como instrumento de venganzas personales, persecuciones políticas, desprestigio y fuente de odio. Dichos Tribunales fueron la mano ejecutora de la interferencia en el Poder Judicial.
Todos quieren saber en dónde están y que destino se dio a los fondos petroleros.Los propios responsables del manejo de los mismos deberían exigir que se realice una auditoría a fondo y no vincular a inocentes que serán los que más pronto caerán en este festín petrolero que está propiciando al aparecimiento de nuevos ricos, especialmente de aquellos que pregonan un nacionalismo revolucionario que no más que una cortina para sus fechorías.
Por Lonny Fabián Espinosa S.
El día miércoles 17 de mayo Ecuador despertó con una de las mejores acciones ejecutadas por el Presidente de la República, esto es la expedición del Decreto Ejecutivo No. 741, mediante el cual resolvió disolver la Asamblea Nacional.
Esta medida era algo que se esperaba desde hace mucho tiempo, cuando se evidenció el nacimiento de una idea desestabilizadora, orquestada inicialmente por los socialcristianos, por no haber accedido al control del primer Poder del Estado. Pretendían que la presidencia de la misma recaiga en el asambleísta Henry Kronfle, con el apoyo de los correistas, responsables del mayor atraco a las arcas del Estado, y otros, que poco a poco fueron sumando,tras la disidencia de sus partidos como es el caso Pachakutik e Izquierda Democrática,ID.
Lastimosamente al Presidente le tomó demasiado tiempo adoptar la decisión de disolver la Asamblea. Asumo porque pensó que podía cambiar las cosas. Perdió tiempo muy valioso. El Presidente no tomó en cuenta que la Asamblea Nacional no estaba conformada por políticos, sino por una jauría de oportunistas, negociadores de la pobreza de sus electores, negociadores de las esperanzas de un pueblo que está cansado de ver cómo se quieren repartir lo poco que queda del país.Vendieron hasta de su propia dignidad.
Es irónico pero a los pocos días de haberse disuelto la Asamblea Nacional, y aún antes de que se convoque a elecciones anticipadas presidenciales y de asambleístas, sin aprender de lo sucedido, nuevamente aparezcan con la etiqueta de supuestos "salvadores" una cantidad irresponsable de pre candidatos a la Presidencia. , Al momento se cuentan 8, pero seguro serán muchos más.
Esta actitud evidencia que el oportunismo sigue, no hay políticos, no hay intenciones de cambiar la situación del país, pero si se avizora la intención de saquear los pocos recursos que nos quedan y seguir negociando con la pobreza y la esperanza del pueblo.
Ecuador es un país lleno de riqueza, pero carente de verdaderos líderes que lo saquen de la pobreza y subdesarrollo en el que lo han dejado gobiernos populistas, pseudo socialistas y corruptos, que se aprovecharon de la mayor bonanza económica para beneficio personal y de sus acólitos y como siempre tomando la frase de un programa de entretenimiento, el eterno perdedor es el pueblo.
Los ecuatorianos no queremos candidatos presidenciales al por mayor, queremos que haya consensos, algo muy difícil de lograr. Estos -candidatos-, tienen una sola agenda: llegar al poder con propuestas demagógicas y luego llenarse los bolsillos.
Si hubiera en verdad políticos, no tendríamos tantos precandidatos. Seguro que todos ofrecerán sacar al país de la crisis, pero ninguno está dispuesto a renunciar y hacer un solo frente en contra de quienes vienen por lo que les faltó.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
12 DE SEPTIEMBRE DE 1979
Espejo del Ecuador
LENGUAJE DEL PUEBLO
Javier Simancas C.
La transición de dictadura a democracia constitucional está resultando más difícil de lo previsto. Tanto los jóvenes que crecieron durante los nueve años de facto y que decidieron la suerte de la República el 29 de abril, así como los que, en ese mismo lapso, vivieron antes con iguales esperanzas, miran con pesar el panorama democrático que vive el país en estos primeros treinta días.
La nueva situación política derivada de las elecciones y el restablecimiento de los tres esenciales poderes del Estado, aún no encuentran identificación. El Gobierno ha visto en un sector del Poder Legislativo y en los diputados del Partido al que se pertenece el Presidente de la Repùblica, al más grave escollo para despegar con su plan de los 21 puntosprogamáticos ofrecidos en las campañas electorales.
Lo que se suponìa simples diferencias de forma, se han transformado en diferencias ideológicas, en donde las dos corrientes internas de CFP miden sus fuerzas. Una que propicia la identificación y el contenido real de lo que significó el slogan “Fuerza del Cambio” y la otra fuerza que procura mantener los viejos moldes de la política de los años cincuenta, caracterizada por el vínculo a personas, antes que a la gestión política de participación colectiva.
Este tipo de conflictos son parte esencial de la vida democrática de un pais, siempre que ello, no se proyecte en perjuicio de la estabilidad institucional del Estado, porque conlleva la toma de posiciones, tanto de los jóvenes y los nuevos políticos que se inclinan con la nueva forma de gobierno y los viejos y mañosos plíticos que se cobijan con hipocrecía con ropaje nuevo.
Lo grave y eso es lo que preocupa es que estas confrontaciones entre los que hacen Gobierno, inciden en el rumbo que apenas comenzamos a vivir y detengan la etapa de transición de dictadura a democracia constitucional.
Se amenaza con desórdenes y caos; con una guerra civil para defender la vida democrática del Ecuador, pero realmente nada constructivo se hace y los dardos de la discordia comienzan a generalizarse en el país.
Aunque parezca paradójico, el frente de oposición que tiene el Gobierno son sus propios coidearios; pero esto puede resolverse y es posible, con el diálogo claro y franco, desplazando la terquedad personal por la activa participación para solucionar los problemas de la nación.
La oposición de CFP a su Presidente no es circunstancial. No son los vetos del ejecutivo a los proyectos auspiciados por el bloque mayoritario del Parlamento. Esta nació meses atrás y es porque el mandatario incorpora en sus cuadros de Gobierno a nuevos elementos, que sin identificarse con el Partido CFP comparten los principales puntos de lo que será su gestión gubernamental.
Los sectores que durante la segunda vuelta mostraron preocupación en torno a las dos figuras que hoy nos gobiernan, están tranquilos; las organizaciones sindicales, campesinas, estudiantiles y culturales han mostrado cautela y esperanza. Las organizaciones políticas que se opusieron a los candidatos, esperan. En definitiva el Ejecutivo no tiene otros frentes de oposiciòn y si la hay ésta es leal y necesaria por los objetivos que se persiguen.
El diálogo Gobierno y CFP es urgente y esencial, porque sobre los asuntos de partido está la estabilidad democrática el respeto a los órganos del Estado que nacieron de la voluntad soberana del pueblo ecuatoriano.
Si los dos adversarios hablan el mismo lenguaje del pueblo en corto plazo esta etapa de transición será menos difícil de lo que piensan los pesimistas y los que añoran el rgreso del militarismo por a su costa se enriquecieron pregonando una revolución que nunca la sintieron y menos la auspiciaron.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
7 DE SEPTIEMBRE DE 1979
Espejo del Ecuador
VIENTOS GOLPISTAS
Javier Simancas C.
Latinoamérica y los países del área Andina que, a costa de grandes sacrificios políticos y humanos, han reconquistado las libertades democráticas, no tienen ninguna garantía que estos derechos ciudadanos perduren en el tiempo.
Las Fuerzas Armadas, tras su retiro de la vida política, continúan siendo los àrbitros de los principales acontecimientos que se derivan de la implantación de las plenas garantías individuales y colectivas que proporciona un régimen democrático y constitucional.
Lo ocurrido en Bolivia, a tres meses de que el pueblo puso fin a un período de dictaduras de quince años es una advertencia de lo que, eventualmente, podría suceder en Ecuador, Colombia, Perú, Venezuela o cualquier otro país, si los responsables de la estabilidad jurídica del Estado no ponen punto final a las divergencias y antagonismos que no conducen a otra cosa, sino a dar lugar al intervencionismo militar, que en el momento actual ya tienen su propia forma de pensar y se involucran en todos los acontecimientos políticos, económicos y sociales de estas naciones.
La esperanza de que los militares habìan regresado en Bolivia a sus cuarteles causó honda satisfacción en el continente y el mundo, sobre todo porque se superaron los grandes problemas humanos que ese gobierno militar habìa causado, sometiendo al pueblo a sangrientas represiones, a encarcelamientos y destierros, conculcando los derechos humanos y civiles y las libertades pùblicas.
La fatalidad latinoamericana desde tiempo de la colonia, ha sido ésta, siempre estar sometidos a las dictaduras; unas invocando el nombre de la democracia; otras para eliminar las corrientes foráneas; pero cuando no ha habido estos pretextos, ese han autoproclamado los redentores de pueblos y protagonistas del cambio.
El caudillismo sostenido por la fuerza de las armas no quiere se desterrado de Latinoamérica y a ello contribuye la falta de sólidas estructuras políticas organizadas y fuertes: Todavìa vivimos tiempos en que se reclama lealtad a los personajes, antes que a los programas de gobierno y una auténtiica ideología.
La experiencia boliviana durante estos ùltimos quince años, en que el pueblo ha estado ajeno al ejercicio de sus derechos, sometido a la represiòn, puede extenderse a otros países. El derrocamiento del Presidente Constitucional no tiene justificación para que se implante un nuevo régimen de facto que no tiene otra razón de ser, sino el apetito de figuración de un militar, alentado por las fuerzas soterradas que nunca justificaron su participación en la vida pública con acciones que generen el bienestar común.
Los golpistas vuelven a tocar las puertas de los cuarteles. Los ecuatorianos debemos estar alerta para impedir cualquier aventura de esta naturaleza; pero más confiamos en la integridad de los hombres armados, que fueron los principales protagonistas de la normalizaciòn institucional, librando también ellos una dura lucha interna, que impedía el feliz arribo a la constitucionalidad.
Bolivia que hoy está en la encrucijada volverá a ver el sol de la libertad. Alberto Natusch, huérfano de apoyo interno y externo, agoniza y mañana más temprano, la democracia y el imperio de la ley, será recibida por el pueblo de la altiplanicie con unción cìvica.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
5 DE SEPTIEMBRE DE 1979
Espejo del Ecuador
DOS ILUSTRES LOJANOS
Javier Simancas C.
Dos ilustres lojanos, Manuel Benjamìn Carriòn e Isidro Ayora Cueva, han recibido el justo reconocimiento de los diputados y estos también han rendido homenaje a la provincia de Loja, víctima de la indiferencia y abandono gubernamental
¿Quién de los hombres y mujeres de esta y la anterior generación no ha oìdo o leìdo a Benjamìn Carriòn?;¿ quién no sabe sobre la personalidad del doctor Isidro Ayora, que como Presidente de la Repùblica fundó el Banco Central del Ecuador, convirtió a los Tribunales de Cuentas provinciales en la Contralorìa General de la Nación y revolucionó todo el aparato estatal para encauzar su acción por los senderos de una moderna administración, principalmente en el campo económico durante las primeras tres décadas del presente siglo?
Todos sabemos algo o mucho de estos dos hombres, más los gobernantes sucesivos o no quisieron reconocer su aporte a la cultura, a las letras y a la política o no quisieron rendirles tributo y ubicarlos en el justo sitio que se merecen.
Los representantes de la provincia de Loja, a insistencia de los grupos culturales, políticos locales, encauzaron y lograron unánimemente que por fin haya justicia, la misma que estará incompleta, mientras no se levantan sendos monumentos nacionales de estos dos hombres que, en su tiempo, contribuyeron para que el Ecuador alcance algo más en su organizaciòn social y política,ser conocido en el ámbito internacional.
La Casa de la Cultura Ecuatoriana y sus núcleos provinciales llevarán el nombre de su fundador, pero se hace indispensable que estos centros culturales relieven la figura de don Manuel Benjamìn Carrión como escritor, como político, como profundo observador de nuestra realidad, editando sus obras.
El 31 de agosto, fecha en que nació Isidro Ayora, no puede tener significado, sino se exalta la personalidad de este Presidente que sentó las bases que aún perduran y que generan desarrollo. No solo creó el Banco Central sino el banco de Fomento, la Superintendencia de Bancos; sentó las lìneas de lo que debía ser la atención médica, pues él como médico sintió y vivió lo que las enfermedades pueden causar en el hombre, minando su propio desarrollo y en consecuencia del país..
La vida de estos dos ilustres lojanos, un ejemplo de hoy y de mañana y testimonio de una etapa de nuestra historia, bien merece conocerse y alcanzar amplia difusión por sus juicios y por sus obras, como valioso aporte de ecuatorianidad.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
3 DE SEPTIEMBRE DE 1979
Espejo del Ecuador
¿PUGNA DE PODERES?
Javier Simancas C.
Cada vez aumentan los rumores que los Poderes Legislativo y Ejecutivo han entrado en pugna, e incluso que se está fraguándose una dictadura civil, comenzando como siempre ha ocurrido, con el desprestigio de sus representantes.
El hecho que el Presidente Constitucional de la República haya impugnado dos de los tres primeros proyectos de ley, por considerarlos inconstitucionales y que éstos hayan nacido del bloque mayoritario que es parte del nuevo Gobierno, no es suficiente argumento para pensar que los Poderes antes mencionados hayan entrado en pugna.
La cuestión es mucho más simple. Es una posición del Partido CFP que logró, para aprobar los proyectos, el apoyo de los diputados conservadores, liberales y cidistas.Esta postura que no concordaba con el objetivo que se propone llevar adelante el nuevo orden jurídico y que lo comparte el Poder Ejecutivo.
Legislar con dedicatoria como ocurrió con las reformas que se introdujeron a las leyes de Partidos y Elecciones no contribuye a afianzar la débil democracia que la comenzamos a vivir desde el 10 de Agosto pasado. Legislar con afanes revanchistas como ocurrió con la destitución de tres diputados, también electos por votación popular, no es saludable para la nación ni para la confianza que pueden inspirar quienes están formando el Parlamento.
El veto ejecutivo, sin duda alguna, desvanece ese criterio, porque pensó que la mayoría parlamentaria podía imponerse. Del efecto que produjo el veto gubernamental en los legisladores de la mayoría, se pasó a la reflexión y ahora ya argumentan que, esta acción es parte de una gran confabulación de los sectores oligárquicos que siguen mandando en el país. Pero se olvidan que con la postura del Gobierno se pone freno a los desaciertos, a los desmanes que se producen cuando se impone la fuerza antes que la razón.
Hay ruptura, pero no de poderes, hay discrepancias políticas. Una que perjudica al orden constituido y otra que procura afianzarlo. No admitir esta verdad, no es honradez; y quienes piensan que la política es venganza, idolatría y respeto a los desaciertos de sus dirigentes no merecen estar en tan altas dignidades.
Si el Poder ejecutivo ha coincidido con la posiciòn de los bloques minoritarios, tampoco se debe pensar que se han apuntado triunfo alguno. Se han impuesto la razón y el derecho.
Los ecuatorianos somos libres de pertenecer a cualquier partido y somos libres de salirnos de él cuando la línea y conducta de sus dirigentes atenten a la soberanía popular. Las minorías de los Concejos Cantonales y de los Consejos Provinciales nombrados por la dictadura anterior, al ser reemplazados, esta vez provisionalmente, hasta la nuevas elecciones o las que señala la Ley para Diciembre de 1980, son parte de los que fueron electos legítimamente, es más saludable que legislar ilegal y arbitrariamente.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
29 DE AGOSTO DE 1979
Espejo del Ecuador
LA VOZ DEL PUEBLO
Javier Simancas C.
El hombre de la calle, los grupos organizados en federaciones, sindicatos, cooperativas, por fin tendrán la oportunidad frente a frente de dialogar con el Presidente de la República, sin los engorrosos trámites de pedir audiencia y esperar largos días, semanas e incluso meses para exponer las necesidades, las angustias de sus representados.
En el hombre de la calle, esa esperanza siempre fue fallida. Pero ahora, al parecer, eso podría cambiar. Ese hombre siempre ha querido estar cerca del gobernante, exponerle sus problemas, quejarse de la injusticia, de los atropellos que sufre por parte de unos más poderosos, incluso de su jefe de oficina; quejarse del hambre que sufren sus hijos. En otros casos lo que quiere es estar con el gobernante para después vanagloriarse ante sus amigos y vecinos de que el Presidente le ha estrechado la mano y si es posible, tener un testimonio de este hecho, para colgarlo en el mejor sitio de su vivienda.
El nuevo gobernante tendrá la oportunidad de conocer a la gente en su esencia, en su real sinceridad, durante los días miércoles de cada semana. Abrir las puertas del Palacio de Gobierno a todos los hombres y mujeres de la República, sin duda, rompe la tradición de los Presidentes Constitucionales y de los jefes de Estado, que siempre han estado encerrados en una especie de burbuja, sin tener tiempo para pulsar el sentir nacional.
No serán grandes las cosas que pidan, son esas pequeñas comunes y corrientes que tienen los lejanos pueblos de nuestra geografía, en donde saben de que alguien existe en Quito, que puede solucionarle sus problemas, pero que lo ven tan inalcanzable, tan lejano, que muerden su angustia y su despecho y aguantan los males de esos pequeños tiranuelos que ejercen, funciones directivas.
No cabe duda que el Presidente recibirá pedidos de toda naturaleza; quejas de las injusticias del Teniente Político asociado a los hacendados del lugar; quejas del maestro rural que abandonó su escuela; quejas de que los sembríos se secan por falta de lluvia; de la falta de una carretera, de un puente, de un local escolar, de más ayuda de las sucursales del banco de Fomento, en fin el clamor permanente de los sectores abandonados de todo el país.
En este peregrinaje de esperanza, el Presidente no estará libre de escuchar la súplica del desocupado, del mal pagado, del intrigante, del denunciador, del que se siente siempre marginado. Habrán quejas de lo que es la vida del campo, de la ciudad, de los que viven en tugurios, en covachas. Habrá quien le reclame que devuelva el favor de su voto con alguna colocación.
Es así nuestro pueblo y la oportunidad que les brinda no la desaprovechará. Todos quieren justicia, trabajo, solidaridad, menos desprecio, más atención. Esto que pedirán no consta en el programa gubernamental, son las cosas triviales de la vida, pero para ese pueblo, las más importantes y necesarias.
Los diálogos con el pueblo son la esencia del sentir popular y también son la base de todo buen gobierno.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
25 DE AGOSTO DE 1979
Espejo del Ecuador
POLITICA SALARIAL
Javier Simancas C.
La nueva política laboral que estudia la Cámara Nacional de Representantes tiene como propósito fijar un salario mínimo vital de cuatro mil sucres mensuales.es decir, un aumento del cincuenta por ciento al salario que actualmente rige.
Como medidas complementarias se ofrece arbitrar otras medidas económicas como el aumento del porcentaje de utilidades anuales, una jornada semanal de trabajo de cuarenta horas, exoneración del aporte individual al seguro social, rebajas al impuesto a la renta.
Esta política no tiene otro objetivo que mejorar las condiciones de vida de los ecuatorianos aunque para ello no se haya considerado los efectos negativos que contra esos mismos trabajadores pueden acarrear estas medidas. Cómo está concebido el proyecto de ley parece que no se ha profundizado en el estudio de cómo incrementar el desarrollo de la producción y cómo aumentar incluso la productividad del trabajo para evitar el fenómeno inflacionario que se caracteriza por el alza de los precios.
Nadie está en contra de los derechos de los trabajadores. Ellos han sido víctimas del elevado costo de la vida y de los más bajos sueldos. Han percibido salarios de 750, 1.500 y 2.000 sucres que no han logrado cubrir sus necesidades de vivienda, vestido, alimentación. Los anteriores regímenes como compensación, fijaron unas bonificaciones tan paupérrimas que más bien han traído complicaciones a los encargados de realizar esos abonos.
El proyecto de ley preparado por el partido Izquierda Democrática, contempla sucesivas escalas: para quienes ganan entre tres mil doscientos y cinco,plantea un aumento del treinta por ciento, hasta los quince mil a veinte mil sucres;quienes pasen de este límite tendrán un incremento del quince por ciento. Hay diferencias para establecer los salarios entre los trabajadores agrícolas de la sierra y la costa, y también para los artesanos; las trabajadoras domésticas tendrán un sueldo de mil seiscientos sucres.
Sin embargo las organizaciones clasistas están descontentas. Ellos aspiraban a un salario de cinco mil sucres, fijado a escala móvil y de acuerdo con el alza de los productos de primera necesidad.
En la propuesta parlamentaria se contempla una congelación de un año de los precios de los productos de primera necesidad, incluidas las tarifas de electricidad, teléfonos, agua potable, alcantarillado, y otros servicios. Aumentar los sueldos y salarios si no existe un severo control sobre los precios y la especulación y una sana política de productividad, el resultado será que los trabajadores seguirán en la misma situación de hoy, sufriendo los embates de la inflación, la pérdida del poder adquisitivo del sucre.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
23 DE AGOSTO DE 1979
Espejo del Ecuador
DECLARACIÓN DE BIENES
Javier Simancas C.
Yo nací pobre y siempre he sido pobre, expresaba el doctor José María Velasco Ibarra con orgullo. Ser pobre, según dicen, fue una de las más grandes virtudes de este hombre que, por cinco veces fue electo gobernante, de las cuales cuatro derrocado. Su slogan de pobre en cambio no encajó en aquellos que con él colaboraron, claro está, con honrosas excepciones.
La declaratoria de los bienes que poseen los altos funcionarios gubernamentales antes de asumir sus cargos, fue una norma implantada por el Gobierno dictatorial, presidido por el General Guillermo Rodríguez Lara. Disponía al comenzar y que cesar en las funciones públicas los servidores, debían hacer una Declaratoria para saber su patrimonio, es decir, cuánto tuvo y con cuánto salió, tanto en bienes inmuebles y dinero en efectivo.Esta disposición dictatorial pocos ministros y funcionarios de alto nivel la cumplieron salvo, asimismo, honrosas excepciones y ahora tenemos nuevos ricos y una nueva clase media.
Este procedimiento ha sido adoptado por el nuevo Gobierno. Ya algunos altos funcionarios han declarado sus bienes ante las Notarías. Lo ha hecho el Vicepresidente de la República, Osvaldo Hurtado Larrea, el Ministro de Obras Públicas.
El gesto tendría mucho más valor, si como recomienda el Vicepresidente,se extendiera esta acción a las esposas de los funcionarios y mucho más, no solo a ellas, sino a todos los familiares que tengan nexos hasta el segundo grado de consanguinidad.
Para ello se hace indispensable una norma legal, de tal manera que esto se convierta en ley de la República. Sobre el particular ningún legislador ha pensado, porque los proyectos de ley preparados y presentados a la Cámara Nacional de Representantes, ninguno hace referencia a esta cuestión de vital importancia; tampoco se han preocupado y eso es extraño, proponer reformas a las leyes penales que impongan severas sanciones al enriquecimiento ilícito, a los sobornos, a las coímas.
Se ha dicho a nivel ejecutivo y a nivel legislativo que una de las principales tareas será la moralización administrativa del país, pero no se ha dicho la forma de cómo serán sancionados los que cometieron irregularidades administrativas saquearon los fondos del Estado durante los años..
Los diputados están pensando en estructurar una comisión de investigación para descubrir los delitos que han atentado contra el interés nacional, pero sin las normas legales que deben implantarse para sancionar estos casos, no conducirá a nada esta sana intención moralizadora.
Estas investigaciones darían buenos frutos; sin embargo los hechos quedarán en la impunidad, si no se legisla en forma específica para castigar a quienes se enriquezcan ilìcitamente.
Hay expectación ciudadana en torno a las medidas que se adoptarán en este campo de la moralización, que es uno de los aspectos fundamentales en los cuales deberá basarse la nueva democracia y la gestión del gobierno.
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